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martes, octubre 21, 2014

Ebola

Hace días se viene comentando, no sin cierta dosis de pánico el asunto del virus “Ebola”, la verdad yo también estoy al borde de un ataque de nervios con todo eso, ¿la razón?, simple, si comparamos nuestra estructura sanitaria de una vez sabremos que la cosa será mala, si a eso le sumamos que muchos de nuestros ciudadanos viven en condiciones poco menos que infrahumanas, sin higiene, ni estructura sanitaria adecuada y como si fuese poco subalimentados a fuerza de harinas que son las que más rinden pues los pronósticos serian apocalípticos.

En Venezuela hay una epidemia de un virus menos malvado que han dado en llamar Chicungunya o algo similar, en mi casa todos lo hemos sufrido y mucha gente queda con secuelas (incluida mi persona) sin que nadie tenga ni por asomo una cura realmente efectiva ni el estado presente alguna alternativa razonable, ciertamente el virus por si solo no es mortal pero si le sumamos alguna dolencia, lo más factible es que esta dolencia haga eclosión llegando a matar al paciente, varias personas cercanas a mi entono tienen familiares que han muerto a consecuencia del fulano virus.
Si con este virus que no es tan malvado como el fulano ebola de vaina no nos hemos muerto muchos, ¿Cómo sería de espantosa una epidemia de algo ciertamente una centena de veces cuando menos peor que el chicuncucosa?, no lo sabemos con certeza pero tengo la impresión que no hay nadie en su sano juicio que no sienta un escalofrío cuando piensa en esa posibilidad mortal. Lo peor de todo es que la ministra de sanidad solo da respuestas tipo Conni Mendez “Enfrentaremos el ebola con amor” “ y cosas por el estilo, pero ni de vaina se ve nada realmente firme para ese mal.

Volviendo al tema del chicuncucosa , es que se ha tomado muy a la ligera en toda latinoamerica, por eso mis reservas ante el panorama del fulano ebola, por ejemplo, una vecina viajó al Argentina en fechas recientes con el mal en pleno y allá lo pasó también su madre quien la acompañaba en el viaje, con ese ejemplo uno piensa acá, de necio y todo, ¿Qué pasaría si algún “Revolucionario” de esos que viajan a cada rato, se contagia del virus por allá en el extranjero y se viene a pasar tres días en Choroní, la verdad es que Stephen King se queda pendejo con las posibilidades dramáticas de solo pensar tal caso, de seguro el Ebola matará a quince millones de compatriotas antes que baje su intensidad, imagino que dejará de matar solo por puro aburrido de matar así, por gusto, sin nadie que le ponga reparo.

Fíjense queridos lectores, si en Estados Unidos, que al parecer todos los centros hospitalarios parecen los de la tele, que tienen medidas extraordinarias siempre en contra de cualquier cosa similar, que no tienen escasez de nada, se les muere un paciente contagiado, como será acá en nuestro país que no se encuentra ni acetaminofén para una fiebre común y silvestre, tampoco se encuentran cientos de medicinas para cosas peores que cualquier virus como el CANCER para nombrar una dolencia, que los hospitales en muchos casos no tienen ni siquiera agua corriente, no sé, pero la “gripe española” se quedará corta en su malignidad si la comparamos con estas cosas.

 A pesar de que los venezolanos, de tanto convivir en esta zozobra eterna, nos creemos inmortales  entre las balas, los estafadores, la escasez, los malísimos servicios públicos, el hampa que ahora se parece tanto a lo que dan en llamar ley, los funcionarios que persisten en asegurar sus mentiras a pesar de que su falsedad es más que pública y notoria, en mi caso me siento un símil del soldado esperando la orden de su sargento para entrar en la línea de batalla, deseando no ser muerto pero sin posibilidad alguna de escape cierto.
José Ramón Briceño, 2014

@jbdiwancomeback


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