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jueves, agosto 07, 2014

Crónica de mi desesperanza


Hoy he escrito y reescrito este texto varias veces, la verdad, intentar visualizar algo que no se repita hasta la saciedad es difícil, por lo tanto, ante mi posible bloqueo creativo voy a ocuparme hoy de hacer varias acotaciones para ver si enciendo la polémica y llegamos a alguna parte en este laberinto en que se ha convertido eso de sobrevivir en este país.

En primer lugar quiero hablar de la prensa, está amordazada en su totalidad, los pocos resquicios que quedan igual los están invisibilizando desde todos los puntos posibles, el gobierno quiere hacernos entender que todo es una fantasía, y tienen razón pues hasta vivir dignamente no es más que una fantasía cuando la realidad nos grita al oído  hasta dejarnos sordos que nuestro sueldo está hecho de papel periódico usado, cuyo valor es menos cada día, donde hacer mercado es un asunto de ingenio para poder dar de comer a la familia sin pasar por la desdicha de solo comer harinas que nos matan, imagino que muchas casas al final no les ponen mucha atención a eso pues la verdad por acá si no te mata el chingo lo puede hacer el sin nariz, el hampa ya está oficialmente protegida por los funcionarios que debieran combatirla, lo peor es que pareciera que es la única manera de vivir, hacerse el loco y buscar vender aunque sea helados caseros para medio equilibrar el sueldo.

Parece que a nadie le interesa, la MUD que se supone debía ser un vehículo para lograr cambios reales, se ha vuelto un nido de alacranes que si no hacen valer su “autoridad” envenena todo lo que toca, así eso presuponga su aniquilamiento, la intelectualidad seria de este país ha desaparecido, no sé en que andan pero deberían hacer ruido real, eso de cambiar el mundo desde la barra de un bar o en la sala con cervezas en mano realmente es muy sabroso, pero creo que el país está necesitado de gente pensante que de brillo a la realidad y desnude la inutilidad manifiesta, amén de hacer una real guerrilla comunicacional sobre todo en estos tiempos donde es más fácil que en años anteriores, gracias  a las nuevas tecnologías.

Todos tenemos miedo, yo no escapo a ese sino fatal, igual temo, sin embargo con miedo no se va ni al baño, la ignorancia ahora campea disfrazada de sabiduría, vale, no creo tener todas las respuestas ni todas las preguntas pero es que del lado que me corresponde (ideológicamente hablando) ya ni peguntas hay, solo un vacío donde pocos son los que parecieran medio entender que pasa.

He visto a muchos regodearse en sus viejas glorias pero ni de vaina hacen nada que los saque de su zona de confort, hacen cuestionamientos absurdos solo dirigidos a establecer posiciones que favorezcan sus cálculos, se juran herederos de Maquiavelo sin ser ni tan siquiera más que la chismosa de la cuadra. Todos quieren llegar a situaciones de poder pero ninguno está dispuesto a dejarse de boberas y llamar a las cosas por su nombre, todos tienen rabos de paja que se queman al primer acercamiento a la candela, dejándoles desnudos en medio de la calle.

En estos días me ha llegado un aviso de cosas interesantes, por ahí existe la propuesta de un “Congreso ciudadano” que al parecer quieren matar antes de nacer, ¿las razones para no dejarlo ser? La verdad no las conozco pero tengo la impresión de que la sociedad civil organizada hace temblar de miedo a los políticos de siempre, los guardianes de los cascarones vacíos que llaman partidos políticos, esos mismos que matan cada día más la confianza general al no hacer nada por cambiar las cosas, ese eterno politiquero que prefiere pactar, moderar el discurso, hacer maromas con el poder para poder sentirse gente (pienso yo) sin ver que traicionan a esos quienes creímos en ellos.

Ojalá los partidos políticos hicieran un esfuerzo por organizar su discurso de manera coherente, para que TODOS encuentren cobijo ideológico, aunque claro, primero toca definir eso de la ideología para luego saber cómo usarla en provecho propio, hace tiempo repito que la oposición debe ser definida ideológicamente pues con solo el odio por el contrario no basta. No existe (al parecer) nadie interesado en retomar eso de la ideología y darle forma, todos le tienen grima a las palabras, pareciera que se pretenden cobijar bajo una vaina que llaman “Izquierda moderada” o “centroizquierda” solo para no asustar a nadie, mientras del otro lado la campaña va en función de tildar de ultraderecha a todo aquel que ose criticar al estado.

Aquí nadie nos va a salvar, los milicos están muy cómodos siendo la casta superior, los políticos muy ocupados peleándose por sus miserias y comisiones, la oposición está dividida por cuotas de poder inexistentes , ni los mismos diputados opositores hacen nada para mejorarlo, cuando menos no se ven acciones, están desaparecidos esperando que pasen solo unos meses para las elecciones y así aparentar que han hecho algo, en resumen seguimos jodidos, presos en nuestro país, cada día más pobres, sin futuro aparente y con un miedo visceral a todo lo que esté más allá de nuestra puerta pues nadie sabe cuando el diablo se antoja.
José Ramón Briceño, 2014
@jbdiwancomeback



1 comentario:

Nívea Español H. dijo...

Muy bueno, cada día mejores (lo que escribes),mientras haya crítica y gente como tú dispuesta a hacerla pública, hay esperanza, por ello en mi muro cambié El grito por Pandora. Estás reistiendo. La desesperanza aquí sería ponerse el uniforme y no creo será tu caso. Ah! a mi juicio, lo único que sobra es la palabra "vaina"