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jueves, mayo 01, 2014

La mentira oficial en la escuela



La historia siempre es un vericueto interesante, su interpretación depende de quien la escribe, así mismo sus motivaciones son las que, aparentemente, modifican las conclusiones de quienes la recopilan. Se supone que quienes tienen un oficio tan delicado como el de recopilar situaciones sucedidas hace tanto tiempo, que ninguno de los posibles testigos esté vivo, hayan dejado algún documento o parte de su huella, deben ceñirse a los hechos, desde una perspectiva que se parezca mucho a la verdad, pues de esa manera se construyen las bases para la memoria de un país.

En eso de la historia siempre me he preguntado muchas cosas, hay personajes aparentemente anodinos que la historia oficial de todas las épocas se ha empeñado en ensalzar, por ejemplo, mi hija estudió en una escuela oficial los primeros niveles de su educación, el colegio se llamaba María Teresa Toro, en honor a la primera esposa del libertador, cosa que jamás comprendí ya que hasta donde sé el único mérito de aquella joven fue venirse a morir a Venezuela y ser la primera esposa de ese general, en la época en que solo estaba preocupado por ser un señorito rico, que eso era solamente. Otra cosa, y me disculpan los fanáticos, tampoco entiendo la cosa con Manuela Zaenz que si bien fue un personaje bastante particular, no creo meritorio el hecho de haber sido la amante de Bolívar por algunos años. Una noche de conversa, una señora a quien conozco me comentaba que en su juventud tuvo un novio historiador, con libros publicados y respeto académico, mi memoria no permite que recuerde su nombre, el asunto es que la teoría de la muerte de María Teresa Toro es bastante verosímil , sin embargo dista años luz de la historia oficial, el hombre señalaba (según mi fuente) que la señorita había fallecido gracias a una sífilis heredada de los tiempos parisinos del joven Bolívar, cosa poco elegante para la historiografía oficial que siempre se empeña en elevar a los personajes a cotas míticas muy cercanas a los dioses griegos, olvidando la cualidad humana de sus protagonistas.

Todo esto viene a cuento ya que he estado pensando bastante en los disparates oficiales de la caterva de descerebrados que pululan en los pasillos de Miraflores. Ahora resulta que con lo del nuevo proyecto curricular, el estado pretende reescribir la historia, cosa con la cual no tendría mayor problema a no ser por la bobería sosa y la sarta de falsedades dirigidas a construir su mitología mitomaniaca de la “hermandad cubana”, como la historia esa de que al libertador lo amamantó una mulata cubana pues la tal negra matea estaba enferma lo que supuestamente le ocasionó al libertador un inmenso amor por la isla, coño, está bien cilantro pero no tanto, no es posible que esos vendepatrias enfermos logren plasmar sus delirios para atornillarse en el poder, lo peor es que mucho imbécil o para no ser tan cruel, ignorante, se creerá todo eso, permitirá que sus hijos construyan esa imagen mental de un país reinventado desde la miseria cerebral y la cicatería intelectual. Lo que falta es que en algún momento a alguno se le ocurra escribir que fidel es tataranieto de Bolívar pues cuando el barco que lo llevaba a México en el camino a España, recaló en la Habana para reparar el palo de mesana que sufrió los embates del mal tiempo, una blanca de castilla , quien ejercía los primeros intentos emancipadores de  las mujeres americanas vendiendo su cuerpo para demostrar, que no era propiedad de nadie más que de ella misma, tal y como ahora las patrióticas jineteras antillanas demuestran el poder de la entrepierna como generadora de divisas para superar los avatares del consumismo, se tropezó con el joven Bolívar en el camarote principal y le enseñó las primeras habilidades amatorias que demostraría en las cortes, con tan buena suerte que de esa única noche nació un vástago quien a su vez sería el tatarabuelo de tan ilustre personaje que lidera la hermandad cubanojalabolistica miraflorina de los salvadores de la raza humana, esta teoría dejaría algunas respuestas que confirmarían esa aura de familiaridad que existe entre los antillanos y los venezolanos del alto (des)gobierno, pues todos los hijos de puta se reconocen y se ayudan entre sí.

Ojalá esté equivocado, que ese ejercicio imaginativo no llegue a hacerse realidad, que TODOS nosotros los padres, hermanos, sobrinos, tios, cuñados y hasta padrastros y madrastras evitemos que nuestros niños y jóvenes cercanos por consanguineidad o afinidad, caigan en el muladar del engaño oficial en esta nueva barbaridad “educativa” planteada desde las letrinas intelectuales del poder. Igual llamado hago a los colegas profesores y maestros, por favor, demuestren que mi tristeza por su nulidad intelectual sea un falso sentimiento y con su actitud demuestren que la educación es un hecho de sentido común que al parecer es cada día más sentido y menos común. Con todo y la grima que me da quemar libros organizaré más de una fogata pues la basura toca quemarla, sin embargo buscaré la manera de guardar algunos ejemplares para cuando pasen los años y alguno pretenda decirme otra cosa , mostrarlo y así dejar una muestra real de la inmensa cloaca oficial-conceptual en eso que ellos pretenden llamar educación.
José Ramón Briceño 2014

@jbdiwancomeback


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