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lunes, marzo 17, 2014

El reconcomio de Baudelaire


En estos días he visto, leído y oído cualquier cosa, desde monumentales mentiras dichas en cadena nacional y hasta para los medios internacionales, he oído de paz mientras hay balas pagadas por mis impuestos y los de todos hiriendo ciudadanos, todo un desbarajuste de violencia, terror encastrada junto a una  “normalidad” anormal de calma en algunas ciudades, donde conviven la miseria, el olvido, la apatía y la rabia sin tocarse siquiera, con cierta sorpresa y algo de tristeza he visto gente de mirones mientras al otro lado de la calle vuelan piedras y bombas lacrimógenas sin participar, solo miran, es tragicómico el asunto.
Entre las ridiculeces de estos del gobierno que me faltaba criticar, es el uso del lenguaje, apartando la ramplonería del discurso, creo que hay que oír con atención el uso del estilo al construir sus arengas, no sé si será asunto de su ultra militancia estilo zombi, pero cada día imitan (muy mal por cierto) el estilo de los románticos del siglo XVIII, sus arengas son “pasionales” , se rasgan las vestiduras, lloran, hacen pucheros, gritan, hablan de paz pero al segundo siguiente salen amenazas más virulentas que otras, viven sumergidos en alguna novela francesa tipo escarlata y pimpinela, mezclado claro con algunos ingredientes tipo Lupita Ferrer con todo y pecado de nacer. No se salvan ni el estilo de los documentos emitidos desde las oficinas oficiales, especialmente los memos que van encabezados por una retahíla de líneas laudatorias del difunto y la camaradería y fidelidad, para, en la línea 33 y hasta la línea 35, comunique el petitorio y liego otras 33 líneas en despedida revolucionaria y comprometida, en el mismo tono tipo Lupita Ferrer.

No son miguelitos son “pezuñas del diablo”, no es el gran líder es “el comandante galáctico eterno de los tiempos nuevos de la quinta república del empíreo todo”, no van a trabajar por sacar adelante el país van a “salvar la raza humana”, son Bolivarisismisismos pero ponen preso a uno de los pocos descendientes de la familia Bolívar, hablan de seguridad alimentaria y todo se exporta, hay escasez absoluta de algunos rubros y otros pues casi que ni relativa, no habrá devaluación solamente un “ajuste cambiario para defender la revolución”, gritan consignas antiimperiales pero están furiosos por que les quitaron las visas, hablan de respeto a los derechos humanos y la red está llena de gente golpeada, asaltada, robada, sin importad edad ni sexo.

Uno de los eventos más graciosos es, “la siembra del comandante”, yo aún me pregunto si nadie se ha dado cuenta de tamaño sarcasmo, pues desde donde se mire es un asalto a la educación el tal axioma, ¿siembra?, ¡Es que lo sembraron?, ¿mataron? Pues hasta donde se, en los lejanos años ochenta cuando decían “sembraron a fulano” era que lo habían matado y sepultado a la orilla de alguna carretera, tenía connotaciones funestas, pero estos señores se pasaron, eso de la siembra, a pesar de que el muerto, la verdad no me duele más que por las penurias por las que pasamos todos, ni es santo de mi devoción, no creo que ese axioma sea ningún halago para un muerto.

Ahora se a quienes en realidad les va a dar clases de actuación. Hoy veía a un gobernador explicando cómo murió el militar ayer, con un tono tipo radionovela que lo hacía ver realmente muy mal ante el “electorado” culto que lo sigue, además del énfasis en remarcar que nadie hizo ningún disparo hacia los apartamentos, ni habló de las chorropotocientas bombas lacrimógenas, tampoco de los intentos de hacer allanamientos sin orden ni mesura, ni de valerse de los colectivos para “ablandar” las protestas, peor, resulta que dijo en la televisión que no eran más de cuarenta individuos, que dominaron a los soperuniformados que jamás van menos de cien, con tanquetas, balas, escopetas, escudos, cascos y demás florituras de seguridad. Como cuarenta muchachos desarmados y si acaso una molotov, los dejó en ridículo al frente de la colectividad, pena ajena señores, llorar no los hace ver menos agresivos ni más amorosos, lloriquear más bien les desnuda la maldad con la que envuelven todo su discurso.

Para despedirme un pensamiento leído al vuelo “"La educación de los militares, desde el soldado raso hasta las más altas jerarquías,les convierte necesariamente en enemigos de la sociedad civil y el pueblo. Incluso su uniforme, con todos esos adornos ridículos que distinguen los regimientos y los grados, todas esas tonterías infantiles que ocupan buena parte de su existencia y les haría parecer payasos si no estuvieran siempre amenazantes, todo ello les separa de la sociedad. Ese atavío y sus mil ceremonias pueriles, entre las que transcurre la vida sin más objetivo que entrenarse para la matanza y la destrucción, serían humillantes para hombres que no hubieran perdido el sentimiento de la dignidad humana. Morirían de vergüenza si no hubieran llegado, mediante una sistemática perversión de ideas, a hacerlo fuente de vanidad.La obediencia pasiva es su mayor virtud. Sometidos a una disciplina despótica, acaban sintiendo horror de cualquiera que se mueva libremente. Quieren imponer a la fuerza la disciplina brutal, el orden estúpido del que ellos mismos son víctimas
Miguel Bakunin
José Briceño 2014
@jbdiwancomeback




domingo, marzo 16, 2014

Ensayo sobre la ceguera


La envidia es un sentimiento incomodo, la verdad, en mi caso no la entiendo, yo creo firmemente, que cada quien hace lo que tiene que hacer para poder aspirar a merecer todo eso que desea, su trabajo y capacidades ha de ser la medida de sus aspiraciones, quizás esté equivocado pero así veo este asunto de vivir. Tengo amigos cuyo estatus y calidad de vida es superior, por lo menos en lo que a ingreso mensual se refiere, ellos han trabajado bastante para lograr su estilo de vida y eso me alegra, me emociono cada vez que me entero de algún logro, un viaje, una mejora, en fin, en todo eso que hace que uno se sienta orgulloso de conocer gente interesante como ellos, lo único malo de conocer tanta gente brillante y talentosa es que uno termina creyendo que eso del talento es algo normal, cuando la realidad es que son la excepción y no la regla.

Eso de las excepciones y las reglas pude comprobarlo en estos días, una tarde en la que andaba con mi hija, coincidí en una parada con un antiguo alumno a quien conocía desde hace tiempo gracias a una amiga en común, este alumno es un señor de más de cincuenta años que decidió ponerse a estudiar en sus cuarentas, eso lo aplaudí. Cuando nos encontramos nos saludamos, el respectivo abanico de preguntas normales de gente que tiene mucho tiempo sin verse, de esos que terminan en una competencia a ver quién ha hecho alguna cosa digna de mención, porque sé su filiación política no quise preguntarle nada, sin embargo el hombre insistió, yo por supuesto le fui sincero, soy solo un humilde profesor de fotografía, aunque con cargo titular tampoco es que el cheque del sueldo sea para creerse la gran cosota, con todo y que me encanta este trabajo cosa que no digo muy en voz alta por un asunto cabalístico (de que vuelan vuelan), el hombre me dice muy orgulloso que ahora trabaja en una oficina patrocinada por el gobierno local desde donde monitorean lo que pasa, en sus propias palabras, donde cambian matrices de opinión equivocadas. Para cambiar el tema le pregunté por qué andaba a pie y no en moto como siempre, me dijo que por culpa de la generalización ya que ahora todos los motorizados son mal vistos, yo me sorprendí pues ese señor no tiene la estampa de boleta de captura que tienen los otros, le comenté que los motorizados mal vistos eran los que parecían de los llamados colectivos, me respondió que en su cuadra habían hecho destrozos esos colectivos y los vecinos los habían amenazado, a él y a su esposa, por eso andaban a pie, medio escondidos, por miedo a las amenazas de los vecinos que los asumen como informantes del régimen, aunque me espante la cosa, no creo que los vecinos estén tan equivocados. Para cerrar el comentario me responde el señor que a pesar de los destrozos ellos, la guardia y los colectivos, defienden la revolución.

Mi expresión me delató y el sujeto, quien se sintió a sus anchas, comenzó a disertar sobre la libertad de pensamiento y la tolerancia, la cosa se comenzó a enturbiar en lo que le dije que eso de la tolerancia es una tontería, que mejor hablábamos de aceptación pues “tolerar” es en sí mismo un vocablo que invita a la polarización, él se rió y me dijo que no pensaba así, ahí la conversa se transformó en una suerte de pelea amable, casi nunca me molesto con gente del gobierno, no tiene sentido y la verdad a los pocos que trato son gente brillante que asume sus fallas, que tiene propuestas, no esa ciega como terminó siéndolo este tipo, la conversa tuvo su climax, cuando me dije , con una sonrisa amplia, que si bien mi visión era que todo andaba mal, para el todo estaba bien, contrario a mi costumbre grité, ya íbamos en un bus milagrosamente solitario, me acordé que ese señor había sido operado por un cáncer de próstata hace unos años, y le espeté a bocajarro, que bolas tiene, si no ha visto las colas para comprar leche, si el café todavía lo vendían en la bodega del frente, si las medicinas que tomaba se las mandaban de la habana y si su puto sueldo le alcanzaba para todo.

Ahí el hombre sonrió beatíficamente y me dijo descaradamente que sí, que a él no le hacía falta nada, que todo estaba bien, que la culpa de la inflación era de los especuladores, que el dólar no estaba regulado si no que el estado tenía que hacer así para poder controlar un poco al capitalismo, que fuese a visitar no se cuales comunas, yo no podía creer lo que escuchaba, como alguien que vive en la misma ciudad que yo, que gana lo mismo que yo pues lo sueldos de la gobernación no son la gran cosa, que sufre las mismas cosas que todos, niega lo innegable, si pasear por un centro comercial es la antesala a la depresión, ir al centro de la ciudad es ver la agonía en pleno de una economía.

Lo mandé a freír monos para continuar conservando las formas, el hombre se bajó sin pagar el pasaje y cuando el conductor del autobús le reclamó, el tipo muy molesto le grita que ellos pusieron los muertos para que todos pudiésemos vivir así, los otros pasajeros le gritaron a coro, Chavista tenías que ser desgraciado, mi hija se recostó de mi hombro y escondió la cara asustada por el ruido.

Pasé el resto del día molesto, esto tenía que haberlo escrito ayer pero la verdad tenía la rabia muy a flor de piel como para poder hacer un detallado y medianamente ecuánime escrito, sin embargo la constatación de los síntomas de la ceguera oficialista es algo que se sale de los parámetros de lo “normal” pues se supone que TODOS deberíamos reclamar lo justo, futuro, empleo, educación, economía, salud, todo al alcance de nuestras aptutudes, que el trabajo y el futuro sean porque así lo determinamos con el esfuerzo de nuestras neuronas y no con el de los músculos que se usan al inclinarse pues de tanto hacerlo llega un momento que olvidas como ponerte de pie, así mismo sucede con los países, esa conversa con ese señor me ha abierto los ojos ante el horror de que esta historia no terminará bien para nadie, como me gustaría estar equivocado de verdad.
José Ramón Briceño, 2014
@jbdiwancomeback



viernes, marzo 14, 2014

Venezuela, país de locos


En los ochentas hubo una película de bajo presupuesto, se llamaba “los dioses deben estar locos”, su trama daba vueltas alrededor de un indígena africano que mira como una botella, lanzada por un piloto aterriza en medio de la sabana y el indígena piensa que es un regalo de los dioses, desencadenando toda una cadena de eventos muy graciosos por lo absurdos, una suerte de encuentro entre la modernidad y la era de piedra en la que algunos viven aún.

Mirando las redes sociales y las publicaciones digitales no dejo de pensar en la fulana película, acá todo está de locos, vemos, vivimos y sentimos todo lo que el estado niega con vehemencia, he visto como motorizados civiles con estampa de boleta de captura colaboran hombro a hombro con sus naturales “enemigos”, las fuerzas de seguridad, quienes de paso son las primeras víctimas de los motorizados, estos a su vez se ofrecen en las horas libres como los infames Mototaxis, en vehículos de barata construcción y con la misma estampa que da más miedo que otra cosa. En este país nadie anda desprevenido, hoy vi cómo, mientras que alguien se montaba en un autobús con alguna historia trágica para que le regalen alguna limosna, una joven estudiante casi saltó por la ventana, tenía miedo, eso no se puede censurar, los asaltos en los autobuses son algo casi que cotidiano, mientras, en las calles los policías y guardias nacionales solo tienen ojos para los que protestan, muy de locos eso.

Igualmente sigue la cacería de cosas de comer, ya es casi un deporte adivinar adonde hay tal o cual producto, el ejercicio de voyeur de bolsas de supermercado ha tomado un auge inusitado en estos tiempos, antes solo se miraban las venezolanas que usualmente son bellas en extremo sin embargo en estos tiempos es más importante el contenido de su bolsa que el mirar su falda, cosas de la locura revolucionaria.

El estado ha ido reforzando su idea de que los barrios populares son territorio chavista, hay redes de información bastante nutridas, de soplones y vigilantes fanáticos que monitorean todos los movimientos de sus vecinos, por esa y otras razones es complicado ver representantes de esas barriadas en las manifestaciones, sin embargo. Ayer estuve en una de las marchas diarias, unos jovencitos, apenas saliendo de la adolescencia, todos portan barbas que los hacen ver mayores, sin embargo se les nota por encima la juventud, las muchachas igualmente jóvenes, son esa sonrisa difícil de encontrar en los mayores, unos cuantos apenas. Convocaron a una concentración en una urbanización de clase media del sur de mi ciudad, la gente, en su mayoría amas de casa, jubilados y algunos otros jóvenes activistas de la zona se dieron cita a la cinco de la tarde, luego de las arengas, los discursos y los vítores, uno de los estudiantes dirigentes, invitó a toda la concurrencia a una caminata por la zona, atravesaron una urbanización y tomaron camino a un barrio cercano, donde la pobreza se absorbe por los cincos sentidos, de esos donde la delincuencia han hecho nido.

El recorrido fue lento, pero curiosamente, esa zona considerada de alta densidad de oficialistas miraba desde las puertas, aceras y negocios la marcha de gente de oposición, en algún momento parecía estar en una película, en algunas partes daban vítores, en oros nos miraban como si de marcianos se tratase, solo unos pocos habitantes de esa zona hicieron comentarios de rabia como era de esperarse. Una mujer de apariencia humilde, pelo teñido de rubio y vestimenta acorde a la zona, gritaba destemplada que “Son puros ricos y los pobres estamos con Maduro” más algunas poco sutiles palabras dirigidas a la marcha, de una acera, una voz masculina amenazó a los marchantes con grupos violentos a la salida del barrio, de una casa un señor mayor gritó alguna sandez con acento oficialista. En líneas generales se sintió más estupor por parte de los vecinos de la barriada que otra cosa, no hubo la violencia esperada, pues debo confesar que hasta yo estaba asustado.

La violencia demostrada por todos los estratos bajos en la defensa de su mesias era proverbial, difícilmente podía uno cruzar esos espacios sin sentirse observado y hasta en algunos momentos amenazado, lo común es que quienes no pertenecen a esos espacios son tildados de “sifrinos” que es algo así como tildar de ricos descerebrados que solo andan pendientes de la moda, eso también es herencia directa del estamento político que así se asegura la fidelidad de ese estrato tan grande de la población, fueron ellos los que con su presencia masiva permitieron el retorno de Chavez aquel once de abril del 2002, pero que en esta ocasión parecen haber abandonado al heredero.

Minutos antes de terminar la marcha por el barrio, una familia que miraba con asombro desde su portal le reclamaba a una niña, con uniforme de liceísta que gritaba algo sobre Maduro, que se dejara de eso pues al no trabajar tampoco sabía lo duro que la pasaban todos, que la comida era todo un acto de magia y llegar a fin de mes un misterio divino, por supuesto la joven silenció sus gritos y desapareció en el interior de su vivienda mientras sus otros familiares seguían dando ánimos a la marcha, la cosa se puso más tensa a la salida, un grupo de motorizados estaban esperando a los marchantes para golpearlos, les exigían devolverse por donde vinieron, cosa complicada por lo estrecho de las calles, imagino que tenían otros cómplices adentro de la ciudadela que es ese barrio y allí cometer cualquier barbaridad, los muchachos que organizaban la marcha les dieron frente, llegaron más de treinta policías motorizados y hasta allí todo, sin embargo tanto los policías como los violentos a lomo de moto dejaron muy en claro que no tolerarían más marchas, sin embargo ya se hizo, se demostró que los barrios pobres no son ya territorio chavista.

Cosas de locos en este manicomio, por el momento los furiosos son pocos, mañana no sabemos, la locura es así, intempestiva, sin un patrón especifico, en algún momento los pacíficos se vuelven violentos y viceversa, ojalá solo pase lo contrario y no vaya a ser que termino en el mismo manicomio con la camisa de fuerza rojarojita hecha de fusiles, cantos, arengas y mucha pero mucha hambre.
José Ramón Briceño, 2014

@jbdiwancomeback

jueves, marzo 13, 2014

La “fiesta” de los muertos



Anoche estaba escribiendo un nuevo post, la verdad ya no tengo tanto tiempo para dedicarle al blog , sin embargo no pude escribirlo, me perdí en la línea quince, no podía escribir nada serio ni mucho menos ecuánime por las cosas que suceden en mi país, en mi ciudad, recibí llamadas de gente que vive cerca de uno de los epicentros de la actividad opositora, además los mensajes que se reciben vía redes sociales espantan aún más, preferí apagar la máquina y dejar para esta mañana el articulo pues lo único que salía de mis dedos eran insultos de muy alto calibre que si bien no matan a nadie tampoco me agradan mucho, esos mejor me los guardo.

Pensé durante toda la noche, busqué una razón para todo este carnaval de balas, creo que lo que sucede es que todavía los opositores no nos hemos dado cuenta que hay una guerra, cuando menos eso es lo que piensan desde el oficialismo. Ellos tienen años preparándose, conversando, haciendo planes, fantaseando con eso, ninguno de los fanáticos escapa a esa ensoñación “patriótica” de salir a disparar para defender lo que ellos sienten y si encima de eso les ofrecen inmunidad pues la tragedia de unos es la fiesta de otros. Como si ya el asunto de matar no fuese lo suficientemente grave, se permite el vandalismo, han aflorado TODOS los instintos sádicos de los esbirros, de los vecinos que a lomo de moto andan “colaborando” no se puede decir menos, allí está la muestra patente de la lucha de clases, que se parece más a la envidia que a otra cosa.

Una guerra adonde el “enemigo” usa piedras y bombas molotov (adonde las hubiere) es una fiesta para los “heroicos” defensores de este esperpento espantoso que mientan revolución, la gente se pregunta hasta cuando, la verdad yo creo que ese “hasta cuándo” será realmente hasta que no quede ningún ánimo de protesta, hasta que la oposición tenga sus “contras” como en la Nicaragua de los ochentas, cuando la guerra sea de verdad y los muertos del lado oficialista sean más números rojos que del otro lado, la verdad no sé nada, sin embargo así lo veo.
Cuando los milicos se hacen de un  brazo ejecutor civil, al que mandan (imagino) a ablandar la zona, para luego entrar a saco con balas, bombas y hasta tanquetas contra peligrosos criminales que si acaso hacen un montón con basura para hacerles más complicada la entrada y de donde nunca salen los disparos, esos que en muy pocas ocasiones , los de mi ciudad, se defienden como deberían, seguramente son el motivo de la fiesta más grande que ellos se pueden imaginar, ya que después de tantos años haciendo nada por fin tienen trabajo, los de la guardia, los civiles siempre tienen pues si no son mototaxistas, son atracadores y cualquier otra forma ilegal de ganarse la vida.

La violencia en todas sus formas me asquea, creo que siempre hay otra manera de arreglar las cosas, no puedo pensar que existan algunos felices con esto excepto los criminales, tanto los de uniforme como los que no lo usan. Me es difícil pensar que los policías trabajen codo a codo con los malandros de los colectivos, quienes a su vez son amigos de los que cada día matan funcionarios casi que por gusto, para robarles el arme de reglamento que necesariamente irá a parar a las manos de algunos de los “colaboradores” del régimen, lo más gracioso del caso es que se creen émulos de los libertadores como dijo el  infame aristobulo “Simón Bolívar no necesito papel higiénico para hacer lo que hizo”, creo que el olvidó que fueron 20 años de guerra donde la mitad del país mató a la otra mitad y donde hacer la guerra no fue con molotov, ni camionetotas, tanquetas, uniformes vistosos, redes sociales, motos, esbirros, soldados extranjeros, armas de repetición ni munición a discreción, esa fue una guerra tan espantosa que difícilmente podemos imaginar las cotas de maldad a la que se llegó, de lado y lado pues el mentado libertador hizo cosas como matar a 200 españoles a cuchillo en una tarde después del decreto de guerra a muerte, de paso no todos los españoles eran gente de guerra, en esa escabechina se fueron más de unos cuantos vecinos cuyo delito era haber nacido allá, fea la cosa. Otro detalle, todos peleaban, no había una facción armada contra otra desarmada, más que una guerra esto es una cacería de diversión para el gobierno.

La cobardía del estado se puede medir en los muertos por su culpa, ya les llegará el juicio popular, no saldrán bien parados, cuando esto realmente estalle lo hará por todo lo alto, las payasadas de los gobierneros, bastante documentadas por aquello de que ahora todos somos reporteros por nuestros teléfonos, la gente harta saldrá a matar ya no a protestar, se defenderán , harán lo que se les ha hecho, comenzaran a cazar a los “colectivos”, los muertos comenzaran a tener rango y chapa oficial, en ese momento no habrá posibilidad de dialogo pero tampoco habrá vuelta atrás, creo sinceramente que eso no lo quiere nadie, sin embargo lo están pidiendo a gritos desde el gobierno, amanecerá y veremos, si es que una bala se ocupa de que no veamos ni sintamos nada más, ustedes saben la revolución es tan bonita como sus intenciones.
José Ramón Briceño, 2014

@jbdiwancomeback
Foto: José Briceño @plurifotos

lunes, marzo 10, 2014

Mensaje a los funcionarios opositores

Es indudable que el país entero está en situación crítica, ya no es solo que no hay harinas, es que no se encuentra casi nada en los supermercados, las caras crispadas de los clientes lo dicen todo. En algunos estados la guerra ya está instalada en las calles, en mi ciudad no se ve movimiento de nada, no sabemos que sucede, quizás todos los estudiantes se fueron a ayudar en otros espacios donde hay más movimiento, la verdad no sé, sin embargo cada día hay una marcha protestando por alguna cosa, que misteriosamente es dejada en paz por los antimotines, quien sabe que pasa.

Lo que si se es que la oposición, esa que está en la asamblea nacional, los de los municipios, alcaldes, concejales, gobernadores, se han vuelto invisibles, ninguno ha levantado su voz más que dos excepciones con las cuales me quito el sombrero o la gorra, según sea lo que tenga puesto. El resto imagino que está bajo la cama, temblando de miedo o quien sabe haciendo que, el cuento es que no están visibles, no hacen acto de presencia en las marchas, no dan apoyo logístico, si estoy equivocado que alguien me saque de mi error por favor.

En las últimas elecciones hablaron, chillaron, pidieron votos, dieron besitos a viejitas y niños, regalaron planchas de zinc, tanques de agua, prometieron hasta el paraíso eterno para los seguidores. Ganadores y perdedores, ahora, cuando el coraje hace falta han puesto pies en polvorosa, otros como el tal Gaviria ha dado la espalda al electorado y se retrata en un fulano dialogo de paz que más parece monologo y letanía de guerra, él sabe que no representa a nadie y la plata en la política manda, de los otros mejor no hablar pues mi pensar es tan ofensivo que me da pena escribirlo, nobleza obliga a no escupir insultos tan gruesos en letra times new roman 12 a espacio y medio.

Menos mal que existen aún venezolanos valientes poniéndole el pecho a la cosa, mientras, en la dimensión desconocida, esa de mordazas y mentiras hay un escuadrón de sayones pagados por el estado para participar en ese sainete de negaciones, todos dicen que lo evidente no existe, no hay desabastecimiento, basta ir a cualquier establecimiento y pedir un simple litro de leche para ver que el dependiente o algún pasillero te diga con una sonrisa forzada, no hay, es más, en algunos sitios hacen que la gente haga colas fuera del supermercado solo por una “medida de seguridad” , hacen pasar a los clientes de 15 en 15, mientras nunca falta algún despistado que pregunte la razón de la cola, el encargado de seguridad ya no sonríe, dice que no hay nada de lo escaso pero que por las medidas antes mencionadas está la cola, pero tenemos patria.

Sin preguntar nada solo resta hacer un recorrido por los establecimientos comerciales, ya todo está escuálidamente surtido, solo sobran las cosas que o son lujos o son de esas que se compran muy poco, así nos podemos encontrar con una pieza entera de queso Pecorino en todas sus presentaciones pero no hay ni queso amarillo y mucho menos queso llanero, que en caso de encontrarse no baja de 200 bolívares el kilo, del queso importado mejor ni les cuento el precio, sin embargo hay unos cuantos actorsuchos sin empleo diciendo voz en cuello que todo lo que reclamamos es mentira, que estamos al servicio de la CIA, el Mossad, MI5 o quien sabe cuál agencia de recontra inteligencia.

Ojalá mañana me levante y en lo que encienda la computadora, mientras mi inefable café matutino levanta hervor, lea con absoluta sorpresa que se unieron a las protestas varios diputados, alcaldes, concejales y gobernadores opositores, que entre todos compraron las primeras páginas de los diarios de circulación nacional, publicaron un comunicado expresando su rabia por los muertos, detenidos junto a los desaparecidos del régimen, que la policía se retire por el asco que sienten al servir a un amo infectado del virus cubano, la guardia despierte de su letargo y descubra, no sin sorpresas que han sido contagiados de un virus vudú que los ha vuelto unos animales, pidan perdón y por la rabia de ser unos viles peones del abusador extranjero, expulsen a patadas a todos los esbirros que tanto mal han hecho a mi país, acto seguido los mandamases tomen vuelos a los destinos que prefieran para disfrutar su robo masificado, tranquilos, luego los extraditamos, renueven el CNE, volvemos a las elecciones manuales y verdaderas, sin asomo del fraude continuado de siempre, los colectivos serán eliminados y olvidados, las guarimbas recogidas y el futuro recibido, pero a pesar de todo las cuentas deben ser cobradas, a pesar de mi delirio depresivo de esta noche no las olvido y mi esquina se encargará de reordarlas.
Buenas noches.
José Ramón Briceño Diwan, 2014
@jbdiwancomeback


Hablando de la paz chavista


En Venezuela la locura y la impunidad han logrado cotas de película de terror, hace unos días, el jueves ocho de marzo, en la capital del estado Apure  (http://reportepolicial.com/?p=28478) un niño fue muerto a bala, todo fue obra de un policía por que el padre del niño le chocó la moto y se negó a pagar antes de que transito levantara el choque, la criatura de apenas nueve años fue ejecutada por el  policía, todo por una moto que encima de todo es de las baratas que ahora regala el gobierno a cuanto vándalo esté dispuesto a defenderlo y al parecer a los policías los contratan con la misma finalidad, ¿Qué es eso de que un policía asesine en plena vía pública?.

Ayer recién me enteré de esa noticia y la verdad tengo un amargo sabor en la garganta, me hago el loco pero sé que ese mal sabor en la boca es el regusto del odio, es que no se puede sentir nada menos que eso de un animal que mata a un niño por una rabieta, de paso también mató al tío del bebé cuando este intentó auxiliarlo, según he visto en las redes por la ciudad donde se cometió el asesinato nadie dice nada, los medios locales ignoran el hecho y al parecer la imbécil ministrucha esa que se dice defensora del pueblo de Miraflores imagino, no ha dicho esta boca es mía, cuando lo correcto sería meter a ese subanimal de cabeza en una cárcel, preferiblemente de máxima seguridad, al lado de violadores y asesinos que el mismo haya puesto preso y de paso pasarles a los reos una detallada sinopsis (ellos no creo que lean mucho) de las razones por las cuales los funcionarios están tras las rejas. La verdad es que ninguno de los dos amanecería y también es cierto que mucho no se perdería, la vida del niño no la van a devolver, sus padres seguirán hasta que les toque irse de este mundo con el luto fresco, cada niño que vean les recordará a su hijo, mientras los culpables son protegidos quien sabe por cual razón.

Ando de verdad con el ánimo crispado, la bronca a flor de piel y la tristeza inoculada en el alma, soy padre como muchos, amo a mi hija tanto o más que a mi vida, ella es mi razón de ser, estoy seguro que la razón de ser de muchos hombres y mujeres que tienen hijos, el terror de que ese caso se replique es un asunto latente, puede pasar en cualquier momento y al final ellos, los asesinos, saben que no les pasará nada, ojalá les dejen a ese par de agentes a los pobladores de san Fernando para que les den un banquete a los caribes y así ni los huesos de esas cosas a las que algunos cometen la grosería de decirles gente desaparezcan de la faz de la tierra.

Lo de la epidemia de funcionarios enfermos no termina en ese episodio del niño, quien sabe cuántos hay, que con su uniforme de la guardia nacional o de cualquier otro organismo de (in)seguridad del estado, andan matando jóvenes, no de nueve pero si desde los catorce años hasta los cuarenta y en algunos casos de más edad, por ahí existen muchos testimonios de gente torturada, muchachos detenidos que luego aparecen muertos, nadie investiga nada, todo se queda en veremos, la ministrucha esa dice que la tortura no solo es legal si no necesaria, incumpliendo de medio a medio la labor que le fue encomendada con el cargo, así mismo ningún funcionario llama a la cordura, pero lo más grosero es que hablan de paz. Sobre todo cuando sospechosamente llueven acusaciones sobre el cobro de recompensa por liberar a algún detenido, lo que tampoco ha merecido ni una aclaratoria asegurando con su silencio un manto de complicidad, tan típico de estos tiempos.

Imagino que todo ese discurso de paz debe referirse a la paz de los sepulcros, mientras la devaluación, el desabastecimiento, la pobreza y la desesperanza es lo único que ha mantenido un crecimiento constante durante estos días (para no caer en el lugar común de los 15 años de coprolalia que obligan a que ahora todos seamos realmente coprófagos sobrevivientes). No se hacia dónde vamos, puedo imaginármelo, la cuenta está muy grande, aunque la soberbia los esté “por ahora” mostrando como “sobrados” , tanta maldad no puede quedar impune, desde esta esquina vaya mi más profundo desprecio tanto para los criminales ejecutores como para los no menos criminales que por omisión no levantan su voz, ya les llegará su hora, mientras, sigamos apretando que la ruta es larga y recién comienza.
José Ramón Briceño, 2014

@jbdiwancomeback


domingo, marzo 09, 2014

¿ Nadie piensa en ese otro lado?


En estos días, entre tanta bomba, tanto herido, tanta desesperanza, mucha rabia, millones de bytes de información sobre los horrores de la calle, plomo, gases y hampa, siento que estamos al borde de un precipicio que tiene años que no mirábamos a la cara, ese mismo que desencadenaron muchos de los hoy mandamases hace un tiempo, cuando sonsacaron a los cuarteles, mataron gente por gusto y se rindieron, para que en un lapso relativamente corto se hicieran del gobierno por medios democráticos, que parecen haber olvidado.

Las declaraciones de los funcionarios no aclaran nada, más bien oscurecen todo, cuando la tal defensora del pueblo (puesto) dice que la tortura es algo completamente normal y legal, además el ministro de educación dice que ellos no van a sacar de la pobreza a nadie para que no terminen de “escuálidos” el espanto, la rabie y la impotencia se elevan a cotas difícilmente razonables y llama a la reflexión, toca preguntarse ¿Qué es eso del pueblo?, lo otro, eso de “escuálido” ¿de qué va?, esos son términos que significan alguna clase de estatus, ¿pueblo no somos todos?, ¿el estudio y la superación en qué consisten?, cunado los ministros te dicen que todo lo que creíste y el cuento de las leyes son tan validas como cuentos de hadas.

Según el diccionario, se entiende pueblo como el "concepto humano del Estado en el que cada uno de los integrantes tiene la titularidad no solo de derechos y obligaciones civiles, sino que además, de derechos y obligaciones políticos". Según esto todos somos parte del pueblo más allá de nuestra preferencia política, sexual, religiosa, socio cultural y color de piel por tanto, la señora ministra no está haciendo su trabajo de defender a nadie más que a sus jefes, pero antes toca también saber de sus atribuciones “La Defensoría del Pueblo según la Constitución tiene como finalidad la promoción, vigilancia y defensa de los derechos humanos en el país. La misma es dirigida por el Defensor del pueblo quien se encarga de velar por el buen funcionamiento de la instancia. El defensor es elegido por una comisión especial de diputados de la Asamblea Nacional por un período de 7 años.”. como dicen los abogados, a confesión de parte, relevo de pruebas, lo que significa en cristiano que este gobierno es el más clasista, asquerosamente fascista y definitivamente cavernario, donde una funcionaria cuya función es la de impedir las violaciones a los derechos humanos, las justifica con argumentos gorilescos, de paso la aplauden y hasta vitorean, no hay mucho que hablar sin caer en el horroroso terreno de la ofensa personal, a pesar de que se lo merezca a mí me da cierto escozor insultar a una dama.

 El otro “ministro de educación” (minúsculas adrede), con su declaración hace patente su desdén ante la educación y coloca el mote de “Escuálido” más como un status de inteligencia, pues si te educas, asciendes en la escala laboral, social y económica te darás cuenta de lo estúpidos que son, cosa que por supuesto no le conviene a un estado que se afianza en el supuesto apoyo, mismo que al parecer han perdido, de las clases económicamente débiles pero que como es costumbre siempre admiten la posibilidad de avance por medio de la educación, como gente de bien que somos muchos venezolanos, en cambio se demuestra el apoyo de las masas menos queridas por todos, los malvivientes de moto y bala, esos que dan en llamar “colectivos” quienes por plata “defienden la revolución”, eso debe necesariamente llamar a la reflexión.
Estos ejemplos hacen que uno piense necesariamente ¿Quiénes son los fascistas?, ¿los que sufren la represión innecesaria de un estado totalitario? , ¿El estado que enmudece ante las declaraciones de sus funcionarios? Mismas declaraciones que  los dejan ante la opinión mundial como gorilas envanecidos con un poder que deja de ser legal cuando lo ilegal se legaliza decreto mediante.

El precipicio ante el que estamos avanzando a “paso de vencedores” está más cerca de lo que pensamos, lo define una espantosa palabra “guerra” , eso suena a más muerte de la “normal” desaparición física de conciudadanos cada treinta minutos para hacerla cada minuto, donde no habrán ganadores a pesar de que ganen, el charco y la pestilencia de la sangre no dejará a ningún lado disfrutar su teórico triunfo.

Amanecerá y veremos, ojalá mis predicciones sean como las de los iluminados tan en boga por las redes, ojalá me equivoque para no tener que olvidar tanta literatura, tanta ficción, anta cultura y verme obligado a vivir de cerca el horror para defender a los míos, los tuyos, los nuestros.
José Ramón Briceño Diwan, 2014
@jbdiwancomeback