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martes, junio 02, 2015

Violencia sin respuesta

Hoy me tropecé con un artículo publicado en Dólar Today, a pesar de mi reticencia a creer en el periodismo de estos amigos, pues considero muchas veces que la forma en la que tratan la noticia no es la más adecuada, además, ridiculizar a quien naturalmente ya sabe que lo es, no tiene mucho sentido, es como patear a quien se ha caído nada más por el placer de hacerlo, no se confundan, no me agrada ninguno de los que están en el poder, menos aun cuando esos son los artífices de toda esta crisis espantosa, pero creo que la oposición ha de ser más seria que los fantoches que se dicen periodistas del lado oficialista.

En fin, la noticia es que en este país hay 70 muertes por cada 100 mil habitantes a causa de la violencia, usualmente pongo en duda todo pero esa cifra es bastante cercana a lo que el Dr. Marcos Tarre, relató en una conferencia a la que asistí hace un par de años. No sé mucho de estadística más allá de lo poco que aprendí en la universidad (donde vi la materia por obligación y cuya nota da vergüenza) pero la cuenta da vértigo, cualquier guerra se ha quedado perpleja ante tal mortandad gratuita.

Como si fuese poco la cifra de delincuentes sueltos, los que están en reclusión más las bandas organizadas en el país (18.000), eso sin contar los fulanos territorios de paz que son en realidad espacios para la impunidad, estamos ante un país que se lo lleva la delincuencia, cuyo futuro es de dudoso pronostico.

A pesar de los cacareados planes de seguridad, el hampa cada día toma más fuerza, mientras la ciudadanía está desprotegida. Esa gente, si es que a los hampones se les puede tratar así, les han regalado las calles mientras los generales, coroneles, comisarios y demás funcionarios que se supone están a cargo de la seguridad de los ciudadanos no hace más que pavonearse , llenos de escoltas , medallas y uniformes.

Digamos que creo en la buena fe de los funcionarios policiales y militares, que los civiles los tienen acoquinados con cualquier pretexto de esos que usualmente son de vida o muerte, que el poder del hampa está concentrad, apoyado de tal manera por unos y otros que los pocos honestos y responsables se encuentran de manos atadas, con una pistola en la nuca de ellos y sus familias. Igual queda una pregunta en el aire ¿las armas que les dieron están de adorno? ¿los compañeros de ustedes caidos por las balas de los malvivientes no les duelen? ¿Sus familias les preocupan?, imagino que no todos han podido sacar a sus hijos o familiares del país, algunos deben estar impedidos de hacerlo. ¿Qué hacemos los ciudadanos mientras tanto?, ¿nos quedaremos encerrados rogando no ser los próximos?, ¿de verdad lo que se maneja en todos los niveles de corrupción vale más que la vida de los venezolanos?.

Amanecerá y veremos, la verdad no creo que solucione nada con mis líneas, es más, dudo que la gente pierda el miedo y solucione el asunto de la delincuencia, vivir entre la viveza y la miseria es un asunto complicado, acá nadie se preocupa más que por lo suyo, hasta que una bala los toca, así vamos, plenos de miedos, con autoridades que se conviven con el delito y que muchas veces son responsables absolutos bien sea por acción o por omisión.

 De verdad tengo fe en que la ley del Karma los alcance, escribir los tormentos que deseo que sufran es bastante largo, pero les recomiendo leer “La divina comedia” de Dante, así podrían darse una idea de lo que mis deseos engloban a todos los cómplices pues su conciencia, sus manos y hasta sus hijos están salpicados por tanta sangre derramada en las calles de mi país.
José Ramón Briceño, 2015

@jbdiwancomeback

lunes, junio 01, 2015

Viviendo entre los malos y los peores

Cada día se me hace más complicado escribir en este blog, aunque todos los días pasen cosas diferentes, en el fondo parece que no pasa nada, pareciera que todos los días se repiten las cosas pero en orden aleatorio, si revisamos las noticias del último año, todas giran sobre los mismos ejes, corrupción, malversación de fondos, narcotráfico, hamponato y pranes (más o menos lo mismo) además de los nexos del gobierno con todo eso. Por otro lado la oposición persiguiéndose la cola y la MUD haciéndose los checoslovacos pero intentando argüir cualquier excusa para su actuar, la sociedad civil organizada es manejada por ciertos individuos que aun odiando la MUD le temen como los perros a sus amos. Los estudiantes presos o desaparecidos y la fiscal junto al defensor del pueblo (o puesto según se piense) haciendo eco de sus bíceps y su estampa exótica por decir lo menos.

El discurso oficial está plagado de idiotas que como no tienen nada mejor que decir, en vez de quedarse callados como corresponde hacer a la gente seria, abren la boca para que todos sepan de su minusvalía cerebral, pero libre dios que alguien les diga algo, se arma el lio gigante solo para defender lo indefendible.

He estado pensando para intentar entender como un gobierno de cualquier clase se mezcla con lo peor de la sociedad, no se espanten que no creo que nadie en su sano juicio se aliaría con hampones para nada, esos son muy peligrosos, además no responden a orden de nada, esa gente solo piensa en tener lo que quieren y disfrutar a sus anchas de lo mal habido, todo a costa de los ciudadanos que no estando acostumbrados a violencias, terminan cediendo para defender las miserias.

Mucho se comenta, las historias de horror sobran, los hampones están adueñándose de las ciudades, cobrando “vacunas” por protección mientras los que deberían estar defendiéndonos de eso se están aliando tranquilamente para tener parte del botín. Pero no pasa nada, son “el imperio” y los “escuálidos” el enemigo a vencer, mientras vamos en retroceso social a velocidades alucinantemente rápidas.

Tengo una teoría espeluznante, acá no habrá tal estallido social a menos que algunos estén haciendo su trabajo en la clandestinidad, tan bien que nadie sepa, existan militares decentes (cosa dudosa) o que los organismos internacionales decidan intervenir, llevarse presos a todos los sindicados de narcotraficantes y en el camino dejar un reguero de sangre difícil de limpiar, todas las tesis son bastante factibles. Mi opinión des que habrá una guerra entre los malos y los peores, será despiadada pero corta pues todos saben quiénes son y cómo encontrarse, el motivo será el botín que se disputaran, sobre todo cuando las cosas apuntan a una debacle económica de pro calado donde ni el que tenga como comprar encontrará y el que tenga menos se tendrá que tragar los escrúpulos y sobrevivir como pueda, entonces todo será un artículo de lujo, como el papel higiénico o las toallas sanitarias que hoy día son artículos sensibles de hacer colas a menos que el sueldo te alcance para comprar a los bachaqueros.

De ser esto cierto, se desbordaran las pasiones y nos encontraremos en un atolladero de dimensiones nunca vistas desde la guerra de independencia, recordemos por cierto que en esa guerra todos los bandos eran los malos de la partida pues tanto unos como otros hacían escabechinas en cada poblado en el que entraban, violando y matando a mansalva, como si de las tropas fuesen  de “colectivos” con todo y sus malas conductas, lo que logró que una mitad del país matase a la otra y eso que no habían ametralladoras no vehículos blindados, ahora pues la cosa será peor.

Espero estar equivocado, la verdad no veo salida democrática por ninguna parte ya que los participantes se han empeñado en cerrar todas las vías en función de tener una apariencia de democracia cuando la realidad es otra cosa, por cierto , escuché a un oficialista diciendo que la verdadera dictadura la vivían ellos ya que nosotros (los opositores) por lo menos podíamos descargarnos con gusto, ellos no pueden hacerlo pues son vigilados hasta el extremo de poder perder su empleo solo por protestar ante la mala situación que viven, triste por ellos que son co-culpables por haber apoyado basados en sus pasiones y no en la sensatez, si tuviésemos más gente inteligente suelta de su cuenta en este país, esta situación de seguro no sería esta, yo por supuesto solo escribiría sobre fotografía y la política me valiera madres como dicen mis amigos mexicanos.
José Ramón Briceño, 2015
@jbdiwancomeback

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domingo, mayo 31, 2015

La “seriedad” de las encuestas


En el país hay una guerra de encuestas, todos los días se esgrimen cifras, se gritan “verdades”, el asunto con las encuestas es que muchas parecieran sustentadas en el aire o cuando menos en la esperanza de los que las contratan, tras de eso está el nombre de algunas encuestadoras que ciertamente todavía no me atrevo a calificar, ya que la otra parte de la verdad está en que quienes divulgan la información parecieran sacarla con pinzas para sus propios beneficios.

Una vez vi clases con un profesor que decía que él no creía en promedios y lo explicaba de la siguiente manera, si usted mete un pie en agua hirviendo y el otro en agua congelada, ciertamente tendría un promedio soportable de 50 grados centígrados en el agua, la verdad tendría un pie congelado y el otro cocinado, de promedio, nada, así es la vida, o está jodido o es feliz, sin embargo la naturaleza humana que no es nada lógica nunca piensa así.

Todo esto viene a colación pues he visto una supuesta encuesta de una supuesta encuestadora seria que asegura que el 60% de los venezolanos está esperanzado y el resto alegre, pero no especifica la nota, por ninguna parte cual es la esperanza de quien, ni cual es el grupo encuestado, ni siquiera hacen una semblanza de otros indicadores, lo que me hace ver la encuesta como un gran invento de algún periodista a quien se le ha ordenado inventarse alguna buena noticia para contrarrestar los hechos de ayer, me refiero a las marchas que fueron en todo el país, más allá de cualquier interpretación igual son una demostración de que la cosa no va muy bien para el gobierno pues con todo y el éxodo que le quita mucha presencia a las marchas opositoras igual hubo un mar de gente molesta por la situación.

Fíjense, si yo me pongo a encuestar a todos mis conocidos de las redes sociales, solo los que viven acá y tienen coincidencias ideológicas con mi propuesta, para ello me propongo hacer tres preguntas cuya respuesta sea cerrada, sin oportunidad de argumentar, solo si y no, de seguro voy a obtener altísimos porcentajes a lo que pregunte y podría asegurar que ese resultado equivale como una muestra veraz de la situación nacional, puedo hasta escudarme en el paradigma de investigación cualitativa donde la muestra y su variedad no afectan en modo alguno el resultado y zás, encuentro patrocinante que me pague cientos de millones por mi “información”, la saco por todos los medios , utilizando para ello un lenguaje que haga creible cualquier embusta y del día a la mañana me hago se miles de potenciales creyentes, de paso logro que la televisión nacional me entreviste, los medios del gobierno lo repetirán y al final seré celebre pues he logrado engañar al país entero a fuerza de las respuestas de unos pocos amigos, me vuelvo un “investigador” cuyo único mérito es dar respuestas cercanas a lo que mi cliente me exija y como nadie se atreve a preguntar como valido mi investigación, terminan por ser ciertas muchas mentiras validadas solo porque me da la gana.

El ejemplo anterior da una cercanía a la seriedad de empresas como Hinterlaces cuya filiación con el gobierno es más que evidente, cuidado si no montan esa encuesta en las colas de Mercal con los datos arrojados por quienes llenan las listas con nombres y cedulas de quienes compran, ellos jamás dirán nada que no sean loas, no vaya a ser que cuando estén cerca los saquen de la cola y se quede sin comer su pollo de precio regulado, luego de seis horas al sol.

Así como no puedo creer que todo el país esté deprimido (como yo), tampoco puedo creer que todos los habitantes estén entre la esperanza y la alegría a pesar de todo lo que sucede, HINTERLACES o Globovisión deberían tomarse u tiempo y pensar que la verdad no todos somos estúpidos como para creerlos, igual es seguro que se conforman con que solo el 10% sea así, eso debe ser el equivalente a la suma de todos los individuos que se creen lo que los medios oficiales publican, con eso basta para inventarse cualquier cosa.

Algún día seremos gente, de eso no queda duda, ahora, que sea en mi tiempo ahí está el detalle, que tengamos un futuro cercano alegre y cómodo, lo veo difícil, aunque tengo la esperanza que por lo menos mi hija y los hijos de muchos tengan ese chance, también creo que debemos comenzar a hacer presión a los medios para que alguna vez dejen de ser tan complacientes, que las encuestadoras, cada vez que rieguen cifras cuando menos tengan la decencia de dar detalles que las hagan creíbles, mientras eso no suceda seguiré leyendo encuestas que ignoraré a los 3 minutos.
José Ramón Briceño, 2015
@jbdiwancomeback





sábado, mayo 30, 2015

Sin embargo...

 Hoy anduve desconectado de todo, hasta hace unos minutos no supe que sucedía con las marchas, pase el día intentando no hablar de política, olvidarme por un rato que todo es una porquería, la estrategia funcionó hasta que llegue al supermercado y mi hija comenta voz en cuello “Está lleno de patria el súper papá”, la cosa se volvió a agriar, al no ver  café, azúcar, carne de res, desodorante, jabón de baño, detergente, desinfectante, leche en polvo o fluida y pare usted de contar lo que NO HAY, al más pintado se le sube la molestia, la cosa se puso peor al llegar a la caja, tres tonterías fueron casi dos mil bolívares y ni siquiera está cerca de ser un mercado, apenas cuatro chucherías para hacer malabares y ligar que algo suceda en los próximos quince días para llegar al final de la quincena. La molestia volvió junto con una impotencia que desinfla cualquier amago de rebeldía, lo que indudablemente termina en algo muy parecida a la depresión.

Me conecto y  tropiezo con una declaración de guerra del súper policía hoy gobernador, no sé si el amigo alguien le habrá soplado las cifras de muertos por el hampa o la ausencia de medicinas ni la de alimentos, pero él dice que el otro gobernador, el del estado Miranda es el enemigo que en cualquier momento les echará un ejército que nadie ha visto, que se están preparando para la guerra por la revolución, caramba, pienso, ¿Cuánto cuesta un arma de fuego con la cantidad de municiones para irse a una guerra imaginaria? ¿Cuál será el costo de mantener dotados y alimentados a un número significativo de tropas?, digo, si se invirtiera la misma cantidad de dinero dilapidado en armas que terminan matando a cualquier ciudadano, haciéndonos enemigos todos de todos, se gastase en mejorar la economía de todos, la cosa seria otra. Por cierto, todavía espero alguna declaración semejante con los vecinos de Guyana que se ha  robado otro pedazo del territorio nacional, es que eso si terminaría en una guerra de verdad para la que sinceramente no hay ni dinero, ni gente ni mucho menos valor, ellos prefieren cazar una guerra con gente desarmada que una en igualdad de condiciones que no les de una victoria automática, la tesis del cobarde que es muy malo cuando tiene las de ganar y una niña asustada cuando la cosa no le va como piensa.

Sin embargo nada pasa para esa gente, la escasez es un asunto imaginario, el ministro dice que los maestros y profesores no deben estar molestos aun cuando ganan menos que los obreros, otro alega que los médicos deben ganar lo mismo que los barrenderos, la fiscal dice que acá todos respetan las garantías constitucionales pero se llevan preso a cualquiera sin formula de juicio, “desaparecen” a estudiantes a pesar de ser filmados niegan lo que hacen, las medicinas son artículos de lujo, los jerarcas de las cárceles del país gobiernan desde sus cómodos sitios de reclusión donde hasta los guardias fungen de ordenanzas de sus jefes que de paso se supone que están presos, pero es ilegal que un recluso por motivos políticos tenga celular a pesar de que en los penales tienen hasta discotecas.
Un vocero dice que la televisión es la culpable de la violencia, al parecer nadie le dice que donde impera la violencia y el dinero fácil por hacer cualquier cosa cercana al poder del hampa, es en todos lados, es más rentable lo ilícito que lo licito, se de buena fuente que ahora les ha dado por contratar para las fiestas a jovencitas estudiantes de bachillerato que son recogidas a las puertas de los planteles por motorizados cercanos a los penales, en algunos casos hasta van con guarda espaldas a clases que se divierten aterrorizando al muy mal pagado maestro, sin que nadie de ni una ayuda, pero pensar distinto o apoyar marchas pacíficas son alarmas de guerra, nada sucede en el país para que se gasten el tiempo en idioteces de balas y muertos prometidos.

Quiero imaginar que la ridiculez absoluta de muchos funcionarios se debe al estrés postraumático de vivir pendiente de perder el puesto, de que muchos poderosos son hoy sindicados de narcotráfico y terrorismo, el único fresquito que me da, es que yo estoy preso en el país, ya que gano el más miserable sueldo posible y ellos que tienen millones, como para vivir bebiendo cualquier cosa los próximos mil años, sin trabajar ni angustiarse por la vejez, pero sus malas acciones los tienen presos, llenos de plata pero asustados, saben que en cualquier sitio del mundo, hasta en su cuba amada los podrían poner presos en una cárcel donde no hay discoteca, ni drogas ni alcohol, donde los guardias no son comprables pero siguen teniendo el mismo problema en el baño de hombres, ustedes saben que la soledad hace malabares para intentar mitigarla, en el caso de esos, pues agrava la cosa la violencia y la ofensa por lo antinatural del acto para un heterosexual, en el otro caso, a lo mejor hasta lo disfruta.

Ellos están presos de la misma gente que dicen amar, que cosas tiene la vida, esta noche me quedaré en mi casa, no saldré ni a la panadería y veré películas con mi hija en el dvd, mañana seguiré en lo mismo pero he decidido prender una velita (hoy le pregunto a google que me recomiende el mejor santo para la ocasión) a ver si encuentro la manera de emigrar con trabajo, irme lejos para no volver más que de vacaciones y de ser posible llevar a mi gente querida, si no a vivir , cuando menos a pasar un tiempo haciéndome feliz, quien quita si allá (donde sea) no me siga persiguiendo el incordio de la economía cero que no ha permitido la cristalización de muchos sueños de tanta gente, pero especialmente algunos míos que siguen en la lista de espera.

José Ramón Briceño

@jbdiwancomebac
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jueves, mayo 28, 2015

La verdadera REVOLUCIÓN de Venezuela


Nunca fui un excelente estudiante, ahora sé que era porque me disgustaba la escuela, nadie me entendía muy bien así que desde que salí de primer grado, cuando iba a la clase de una maestra de la que solo recuerdo el apellido y quien de verdad me encantaba, hasta (mal) graduado del bachillerato , ciertamente odie todo el asunto, seguramente esto ser nerd tenía algo que ver pues cuando en el bachillerato obligaban a leer libros, por lo general ya los había leído todos, con excepción de “María” de Jorge Isaac del cual aún tengo arcadas cada vez que lo recuerdo, tanto así que me pelee con mi profesora de literatura general I en la universidad para no volver al incordio lento del romanticismo colombiano.

De esos tiempos solitarios aún me ha quedado ese vicio exótico por leer, sin orden ni escrúpulo, casi todo aplica. Alguna vez leí, hace muchos años, que después de una lectura seria debería haber cuando menos un libro de entretenimiento para “desintoxicar” al pensamiento y poder afrontar sin problemas otro libro que dejara que pensar, eso lo entendí cuando me dio por entrarle a Milan Kundera y la novia de aquellos años, al verme tan negativo y meditabundo, pensando si era más importante pesar o ser leve en el paso por la vida (a los 23 años no es edad para andar en esas diatribas) me comenzó a buscar libros entretenidos, de ahí me quedé enganchado con la “literatura” de aventuras, especialmente aquellas de los tiempos de la guerra fría, con los súper espías amorales, que ridiculizaban a los soviéticos, los cubanos y hasta los chinos, los mostraban como patéticos anormales que vivían asustados hasta de su sombra pues cualquier desliz o delación los haría perder las migajas que le permitían sus patéticos empleos, también había unos malos que te paraban los pelos de la nuca pues comerciaban con cualquier cosa imaginable, incluidas vidas humanas.

Para ese tiempo y hasta hace muy poco (apenas unos años) siempre pensé en la saña de esos autores de best sellers que escribían de esa manera para colaborar de alguna manera con la propaganda anticomunista. En principio, siempre creí a los militares capaces de cualquier cosa, los comunistas que son apoyados por los milicos necesariamente deben también estar dispuestos a cualquier cosa, solo que jamás pensé en creerme una novela de aventuras como si de verdad pasaran esas cosas.

Ahora, viviendo en este país tan loco, me entero que ciertamente esos personajes malvados que dibujaban aquellos autores de libros poco serios, escritos para leer en el bus y olvidar a los diez minutos de terminados, no estaban tan alocados, aquí la maldad tiene acento cubano con ribetes chinos, estilo ruso con ambiente carcelario, cualquier otra imagen del matón de moda en aquellos años (80´s y 90´s), bien sea ruso, chino, colombiano, cubano, vietnamita o norcoreano, se queda pálido ante los matones venezolanos, hasta las maras salvadoreñas palidecen ante la maldad de esta gentuza.

Las estrategias gubernamentales para inventarse cosas que seguramente la histeria antichavista acogería con desespero para que los agitadores de oficio, después agreguen algunas cosas más y así desviar la atención de las cientos de acusaciones que van desde el sicariato, el tráfico de drogas, de órganos, cobro de comisiones, de órganos, de mujeres, niñas, muchachos, hasta los bachaqueros de seguro tienen algo que ver ahí. Eso sin contar por supuesto los negocios exóticos de las cárceles que tienen discotecas, prostitutas, desde donde TODOS saben que se manejan TODOS los negocios ilícitos en sus respectivas áreas de influencia que bien pueden extenderse hasta cualquier confín del planeta vía internet, donde los custodios, antaño temidos por los antisociales, ahora son sus sirvientes.
La policía (piense en alguna, que todas aplican) está incurso en cosas como el cobro por protección, también hacen parte de bandas organizadas, los militares no se escapan a toda la barahúnda de porquería, con todo y su inutilidad manifiesta tienen los mejores sueldos de toda la escala salarial, un PROFESOR universitario con doctorado (los de otros niveles educativo gana menos aun) gana menos que un sargento recién salido de su cursito de seis meses en cualquier perrera de esas que llaman cuartel. Lo más espantoso del caso, todos muy patrióticos, muy cumplidores de la ley, una burla continuada a la inteligencia que va desde el soldado raso hasta el general, sin dejar por fuera al diputado, concejal, juez, escabino, periodista, secretaria, fiscal de tránsito, guardia nacional, funcionarios de todo rango y razón social, hasta el cura o el pastor de cualquier iglesia que hace pingues negocios para la propaganda política igual de irracional.

Todo esto lo he pensado mientras leía una novela de esas, muy vieja, que me he encontrado en una biblioteca donde muy amablemente me prestan los libros para leer en las tres horas diarias que paso en el transporte público de mi ciudad, ciertamente la ficción se queda corta ante cualquier situación de las miles que a diario asolan mi país, alguna vez escribiré un bestseller que todos pensaran exagerado pero que los venezolanos reconoceremos como realidades exactas del diario vivir.
José Ramón Briceño, 2015
@jbdiwancomeback


miércoles, mayo 27, 2015

Resentimiento obrerista

Acabo de leer en alguna parte que un fulano ministro dijo que un MEDICO y un BARRENDERO debían ganar lo mismo, casi me da un ataque e iba a cobrar sin tener culpa alguna mi computadora, es una portátil cualquiera que tengo hace dos años, la cuido casi tanto como a mi cámara pues pensar en comprar otra es un asunto tan complicado como salir con una modelo internacional teniendo sueldo de profesor, así que otra vez se ha salvado el aparato de cobrar por culpas ajenas, debo confesar que entre mis sueños está el de poder botar la computadora por el balcón sin que me dé remordimiento alguno.

En fin, el ministro acaba de aclarar un misterio, el de los sueldos gubernamentales. Como he dicho en reiteradas ocasiones no tengo nada en contra de los obreros, la verdad tengo por costumbre tratar a todo el mundo con la misma cortesía más no con la misma deferencia, no creo eso de ser amigo de muchos, con los que tengo me sobra aunque también debo admitir que siempre tengo espacio para nuevos amigos, la única condición es que sean inteligentes. Lo de los obreros me indigna pues para pasar una escoba o hacer cualquier trabajo manual no hace falta estudiar mucho, es más quizás con solamente el tercer grado que te enseñe a leer y a escribir algunas cosas basta, lo otro son florituras de la inteligencia, en cambio para ser médico, ingeniero, arquitecto, físico, químico, matemático, filósofo y hasta profesor de cualquier nivel con pretensiones de seriedad, toca estudiar bastante, hacer acopio de fuerzas más allá de lo normal y aguantarse muchas lunas sin fiesta para lograr su cometido, la cosa empeora cuando el mentado decide seguir el curso natural de la inteligencia, sigue estudiando, se pos gradúa, se doctora y algunos hasta se pos doctoran, eso si sumamos todos los años desde el kínder es algo así como 25 años estudiando y preparándote, para barrer basta un cursillo de unas horas bajo la vigilancia materna, la esposa, la novia, el padre o en el último de los casos del jefe.

Ser obrero necesita cero preparación, además si no lo haces bien como mucho te sale reprimenda, el medico que no hace bien su trabajo, mata gente y en el “mejor” de los casos deja secuelas espantosas. Imagínense el caos si un contador o un administrador hacen mal su trabajo (a menos que trabaje para el gobierno, en cuyo caso es una obligación hacerlo mal), un profesor ciertamente tampoco matará a nadie pero si el conocimiento real no se hace con el debido cuidado tendremos generaciones de imbéciles que no sirven más que para ser empleados estatales, así sucesivamente, las profesiones serias tienen impacto serio, los obreros pues su impacto no va más allá del horario de trabajo y la reunión a la puerta de la licorería, el patio de bolas o el traspatio de alguna casa de algún amigote, mucha música a volumen inaudible y una pasión desmedida por demostrar cada fin de semana que tienen un aparato de sonido más grande y ruidoso que el de su vecino más cercano.

No siempre fui profesor, en verdad he trabajado de todo lo que he podido en esta vida, muy temprano, cuando era estudiante de bachillerato trabajaba como obrero en un depósito de pinturas, cargando cajas y haciendo cuanta cosa me pidieran hacer, en horario especial para poder asistir por las tardes al liceo, fui camillero en un hospital, también trabajé como obrero para una fábrica de pilas donde mi trabajo consistía en descargar conteiner de mercancía a los depósitos, he hecho de buhonero y lo último fue de mesero en un restaurante en otro país, es decir que puedo saber con exactitud que es el trabajo.

Como la gentuza comunistoide esa que maneja el país no hace nada sin medir las consecuencias, creo realmente que lo que están haciendo es equilibrar el país hacia abajo, mucho idiota feliz de su ignorancia ha de estar celebrando la “ocurrencia” del ministro, pero su ignorancia no les permite ver que el daño se lo hacen también a los suyos, mucho estudiante ha de leer eso y decepcionarse enseguida, sobre todo si el estado se abroga por motivos absolutamente egoístas dar los cupos universitarios sin contar con los méritos académicos, aunque en ese punto tengo la impresión que el ministerio correspondiente ha de estar salvando su responsabilidad en la caterva de bachilleres cuyas capacidades están por debajo de cualquier exigencia por culpa de una  ley de educación básica que promueve la vagancia.

Los médicos por lo menos tienen el consuelo de la consulta privada, en el caso de otras profesiones el sector privado es más feroz en la miseria de sus pagos, a excepción de los científicos que tienen la suerte de ser bastante inteligentes como para que las grandes empresas los contraten. Soy de los que piensa que ser obrero es algo que todos deberíamos hacer alguna vez en la vida, pero sin dejar de lado las miras a superarse desde todo punto de vista, si el mundo fuese así, les aseguro que este país fuese otra cosa.

Lástima estar rodeados de gente cuyas miras van a lo inmediato, que no piensan en el futuro y se escudan en su pobreza para ni siquiera dignarse a hacer el esfuerzo de estudiar para, cuando tengan más de 40 (como yo) el esfuerzo del trabajo sea más mental que físico y con ello además tener más beneficios que tristezas, por esa razón muchos estudiamos, quienes no lo han hecho pues se solazan en supurar su envidia, ojalá alguna mañana escuche o lea algún ministro o diputado exigiendo que los ellos ganen lo mismo que los obreros, claro eso si los indignaría, al igual que las sanciones aquellas.
José Ramón Briceño, 2015
@jbdiwancomeback



Ficción cruel

Estuve (otra vez) retirado de las redes por unos días, debo confesar que me sentí algo menos estresado. En estos días en que no tengo acceso a internet me doy cuenta a cabalidad cuan desinformados vivimos, cuan poco sabemos de lo que sucede en otras partes del país y de cuanto ha sido el avance de la censura previa en TODOS los medios de comunicación venezolanos, si a eso le sumamos que no tengo televisión por cable, se imaginarán cual es el nivel de “tranquilidad” que posee el ciudadano promedio.

Mario Vargas Llosa, hace años escribió una tesis doctoral que se llamó “Historia de un deicidio” allí hizo algunos aportes sustanciales para entender cómo se come eso de la ficción, allí habla de tres cosas importantes de las que debo hablar para intentar comprender la percepción tanto del habitante promedio, la del creyente y la del extranjero, todos sujetos al bombardeo propagandístico del régimen. Don Mario habla en su tesis de una “realidad real” que se corresponde a la parte de la ficción que responde a las leyes de la física, el tiempo y el espacio, es decir, el personaje vive, muere, camina, le da hambre, se enamora, se despecha y hasta va al baño, la otra categoría es la de la ficción pura o “realidad ficticia” donde está enmarcado todo el andamiaje de posibilidades que a un autor se le puedan ocurrir y que por estar en el campo de la ficción son “reales” o posibles solo en ese espacio, a esta categoría también podríamos añadirle una más, la “realidad hiperterrita” donde se combinan las otras dos categorías pero nadie se sorprende, todo es de lo más normal del mundo para los personajes de esa ficción.

En Venezuela, a pesar de que todos creemos vivir en una realidad absoluta pues tenemos cedula, pasaporte,  nos da hambre, envejecemos, nos enfermamos, nos molestamos, nos enamoramos, desenamoramos, extrañamos y toda la gama de verbos posibles tras de los que podemos escudarnos para poder asegurar que aún estamos vivos. Sin embargo toda esta presunción se desbarata cuando leemos lo que se publica en los diarios, lo que sale en los noticieros, lo que dicen las “autoridades” y la contrastamos con lo que vemos a diario.

Los fanáticos oficialistas, esos que viven de cola en cola imagino que viven en alguna de las categorías de la ficción que el Nobel de literatura se inventó hace más de 40 años, pues de otra es imposible saber cuál es la razón para que sean tan felices haciendo buchitos con la miseria nacional, así mismo el gobierno o sus representantes (que vienen a ser lo mismo) cuando declaran las barbaridades que dicen, cuando jamás ellos son los responsables, que todo es un invento de la CIA o de quien sabe quiénes pero que, además, no contentos con mentir descaradamente en torno a todo lo de importancia nacional, se dicen demócratas pero amordazan a todos y si no bailas al son que ellos toquen pues toca decidor entre cárcel o alguna cosa tan mala (puede pensarse que hasta la muerte es preferible a terminar en esos guetos infernales).

Por ultimo están todos aquellos que viven en una “realidad hiperterrita” donde a pesar de todo lo que pasa se niegan a hacer propuestas, solo gritan su descontento pero nada en firme proponen, entre esta categoría de ciudadanos hay quienes ignoran todo y hasta les importa poco lo que sucede, son capaces hasta de salir a defender lo indefendible para seguir comiendo de sus miserias mientras el mundo se desmorona.

Los que nos va peor somos aquellos que vivimos en una “realidad real” donde sufrimos en carne propia los embates de la mala economía, que tememos hasta de la sombra del mediodía, de los otros pasajeros del autobús, que nos peleamos hasta con el jefe por lo que creemos justo y que la situación nos ha costado hasta la salud mental pues entre la miseria y el conocimiento más o menos sensato de que ni emigrar podemos, cada día suma desencantos difíciles de manejar, muchos han colapsado, los de más suerte han logrado medicarse y andan por ahí felices pero en una realidad alterna, ficticia gracias a la química legal, los menos se han entregado a otras sustancias no tan legales pero que igual anestesian el pensamiento, imagino de paso que debe haber un repunte en los casos de alcoholismo pues cada quien busca como aminorar sus angustias para sobrevivir más o menos entero a este caos.
Este país está tan loco que hasta un análisis cuyo origen y uso corresponde solo a las categorías de la crítica literaria se pueden aplicar con cierto éxito, la diferencia es que con los libros, simplemente se cierran cuando se terminan o no son del gusto del lector, el país no se puede cerrar ni reescribir por mucha imaginación que se tenga.
José Ramón Briceño, 2015

@jbdiwancomeback


sábado, mayo 23, 2015

Paraíso perdido

Historias del horror cotidiano III
Desde que comencé a escribir estas historias de terror venezolanas, que parecieran ficción sin serlo, se  han acercado algunos amigos para contarme sus vivencias, he decidido, por un rato escribir sobre ellas, en primer lugar para sacarlas de mi cabeza pues atormenta la posibilidad de volverme un número más de las estadísticas extraoficiales, por otro lado, darles difusión para que otros sepan que el asunto aquí está más allá de la estupidez política y la miseria económica que nos agobia todos los días, donde un grupo de inútiles de traje y corbata hacen ruido daño declaraciones para achacar su imbecilidad a otros , sin jamás hacer amago de aceptar sus errores o enmendarlos, siempre el cambio es para peor.

En el estado Aragua existen varias playas, entre ellas, La Ciénaga,  que antaño fue una suerte de refugio donde se supone jamás pasa nada pues el único acceso que tiene es por mar, a pesar de ser parque nacional existen allí varias casas vacacionales, un par de docenas acaso y todas a la orilla del mar, por ser una ensenada están enfrentadas orilla con orilla y separadas por unos cien metros (en su parte más ancha) por una lengua de mar. Desde niño he pasado allí cientos de fines de semana, tenía un padre bastante irresponsable que me dejaba a mis anchas por horas hasta que volvía de la pesca o de juguetear con alguna novia del momento, nunca me pasó nada, es más creo que allí aprendí a estar solo, aprendizaje interesante para estos años de mi adultez.

Ayer un buen amigo y colega me contaba, mientras tomábamos un café que hace poco ha habido una ola de robos allá, una noche asaltaron por lo menos a diez casas y quince campistas que dormían en sus carpas, los despojaron de todo. Se metieron en las casas y se llevaron hasta las plantas eléctricas junto a cualquier cosa de valor, entre las víctimas se cuenta un señor de más de 60 años a quien le fracturaron la frente con la culata de un fusil de asalto, de esos de uso militar, mientras amarraban a un poste a la nieta del señor quien no tiene más de diez años. Todos los asaltantes venían en botes a motor y como dato curioso usaban botas militares, según mi amigo se movieron con rapidez, como si hubiesen tenido todo planificado de antemano y no con la acostumbrada improvisación que para esos casos exhibe usualmente el hampa desorganizada.

Un tiempo después, volvieron pero esta vez abrieron las puertas de las casas y las mudaron otra vez, también armados, al filo de la madrugada, para irse por donde volvieron, por supuesto eso jamás salió reseñado en ningún medio y nadie dijo nada, quiero pensar que por un asunto publicitario pues la percepción de ese espacio es que está a salvo del hampa, cosa que como ya veo no es así.

Como dato curioso me cuentan que un domingo cualquiera , una lancha entró a la ensenada a una velocidad inusual pues lo normal es que todas las embarcaciones reduzcan la velocidad al entrar pues hay mucho nadador pasando de una orilla a la otra, además de gente buceando o simplemente pasando el rato en el agua aprovechando la calma y la ausencia de olas, resulta que iba perseguida por otra embarcación con identificación de la guardia costera, al llegar justo a la mitad de la ensenada ambas embarcaciones abrieron fuego, un domingo a las doce del día, donde ambas orillas están llenas de temporadistas, ni los perseguidos no los que perseguían tuvieron la decencia de no hacer disparos pues nadie pensó que pudieran haber heridos, que milagrosamente no hubo, al final el perseguido había secuestrado quien sabe en qué playa al lanchero y lo obligó a encallar en alguna playa desierta de las muchas que hay en la costa, para acto seguido escapar por la montaña, dicen que el lanchero quedó detenido, sin embargo, menudo domingo de terror han pasado esos pobres turistas que escapando de las balas de la ciudad igual se las encuentran en el mar.

Ambas situaciones son graves, pero la última podríamos achacarla a una muy mala casualidad. El primer relato me causa cierta suspicacia pues esta playa está a apenas diez minutos de navegación de una base militar, eso de los asaltantes armados con fusiles de asalto, usando botas militares y con cierta disciplina para ejercer su maldad me da muy mala espina, no quiero pensar que todo se debe a que algunos altos oficiales quieren tener sus casas de veraneo allí a precio de ganga pues el miedo usualmente hace que la gente se deshaga de todo al precio que sea, a veces perdiendo se gana y la vida pues no tiene precio, aunque la verdad en este país de horrores cotidianos cualquier cosa puede pasar y cualquier intento de ficción se tropieza con una realidad aún más retorcida que la mentira literaria.
José Ramón Briceño, 2015
@jbdiwancomeback



viernes, mayo 22, 2015

Historias del horror cotidiano (II)

De policías, ladrones y otros peores



Alguien hace días me preguntaba por qué no estaba con la revolución, si se supone que de alguna manera la intelectualidad ha de estar cuadrada con el progreso social y que ese es el fin supremo del proceso revolucionario, la verdad no le quise contestar con la amplitud que merecería pues quise saber que pasa en otros círculos para no pecar de egocentrista pues yo no estoy solo en el mundo y hay muchas cosas pasando de las que uno no se entera.

Pues bien, anoche tuve oportunidad de testear dos visiones de dos realidades muy distintas a las que uno vive día a día, la de un médico especialista en un hospital público y la de otro ciudadano de a pie que reside en la capital del país, ambas visiones se tocaban en lo referente a la violencia, el médico me comentaba la medicina de guerra que se aplica en su sitio de trabajo, de pacientes que necesitan operarse y no hay insumos, de resolver prótesis con  materiales de desecho o eso de unir huesos rotos que deberían ser operados, con yesos momentáneos que por lo general terminan siendo ,a solución ya que los pacientes no tienen dinero y el hospital no puede asumir los costes de las piezas metálicas (placas, tornillos, etc.etc) , además de la sorprendente cantidad de gente baleada que recibe su servicio a diario, con repuntes lógicos cada fin de semana. Este amigo me comentaba que el sesenta o más por ciento de esos ingresos de bala, eran ciudadanos que fueron atacados por el hampa, por robarles desde celulares inteligentes , motos, carros y hasta zapatos, lo increíble es que los carros robados lo son para dos cosas , o para cometer otros crímenes o para quitarles piezas de repuesto que no existen en el país , igual pasa muchas veces con las motos, en cambio los celulares son otra historia y su robo es para ser revendidos y así apuntalar el estatus de sus compradores quienes por lo general son gente de bajos ingresos que desean (aun no entiendo por qué carajo tener un aparato de uso ejecutivo cuando se es vendedor en alguna tienda). Va por mal camino mi país cuando la excusa para matar es un aparato tan común o una motocicleta de bajo coste que hasta a crédito te la venden.

El otro amigo me narró la historia de horror del robo de su carro, entrando al estacionamiento de su residencia fue asaltado por tres maleantes con intercambio de balas incluido, las balas las inició un vecino que harto (imagino) del abuso y la impunidad, recordemos que solo el UNO por ciento de los crímenes se resuelve en el país, decide estar armado para defender familia y propiedades, eso ayudó a que los ladrones perdieran el interés en los asaltados para responder las balas que desde el edificio les disparaban y así esconderse de cualquier otra idea genial que tuviesen los señores ladrones. Hasta allí todo transcurrió con el guion que por lo general te cuentan, golpes, insultos, y robo, con suerte no hubo muerte en ese evento, además el carro aparece tres días después en una barriada caraqueña con evidencias de haber sido usado en otro secuestro exprés, lo que se salió de madres fue el relato de su periplo por los organismos del estado para recuperar su vehículo, todos los policías pidiendo comisión para prestar el servicio por el que les pagan, hasta dicen haber oído a uno comentando en voz alta el negocio que haría este fin de semana con unos cadáveres de caídos por la violencia, eso para entregarlos a sus deudos de manera rápida, ya calculaba seis mil por cada uno y eran unos cuantos cadáveres, buena repartición de pagos extras por un trabajo por el que ya se les paga.

Toda una cadena de corrupción institucional avalada por chapas y jefes, de hecho, un abogado les recomendó no entregar la película de la cámara de seguridad del edificio a la policía pues por el modus operandi parecían efectivos de ese cuerpo quienes cometieron el atraco. Que cagada, ahora seguro saldrá un defensor del proceso y dirá que eso no lo saben las autoridades, que lo denuncien para que vean lo que pasaría cuando las inmaculadas autoridades de este país lo sepan, pues desde acá me adelanto a su pregunta y le respondo, no pasará nada si acaso los denunciantes sufran un accidente espantoso o les encuentren misteriosamente un paquete de un sospechoso polvo blanco y se les acuse de narco tráfico o algo similar  y en el peor de los casos los atraque (de nuevo) un motorizado para robarles los teléfonos con sus respectivos disparos de gracia.

Eso de que no lo saben se cae por su propio peso pues los cuerpos de seguridad tienen unidades de ¿inteligencia? Desplegadas en todas partes y seguramente saben como se mueve la plata proveniente de todo ese lucro ilegal, cuando en las cárceles mandan los llamados pranes con la anuencia de todos y están mejor armados que los custodios, no me jodan con eso de la ignorancia del crimen cometido reiteradas veces, es decir que las victimas lo son dos veces, la primera por los asaltantes y la segunda por las autoridades que se supone deben velar por la integridad de bienes y personas, que vaina más terrorífica.

En los hospitales del país se sufre una suerte de violencia en contra de los derechos fundamentales que dice defender el estado y en las calles la policía mantiene una empresa sobre la desgracia de los ciudadanos que trabajan todos los días, además de (tan evidente que me atrevo a afirmarlo) mantener una alianza con la crema y nata de la criminalidad criolla. En ambos casos se quebranta el derecho fundamental a la vida pues si no tienes un seguro médico acorde a la situación y te toca tener atención pública estas jodido. Si te atracan o matan a un ser querido también estás mal pues los criminales no son condenados y en muchos casos son los mismos que reciben la denuncia , en caso tal si saliste ileso del atraco quizás no lo hagas de la denuncia.

Entonces como estar con un estado que avala tal despropósito , que parece ser movido por lo electorero y el maquillaje para que crean que sirven para algo, que no resuelve nada a pesar de los millones de ingreso petrolero, donde policías y maleantes solo los diferencia el uniforme, y eso sin hablar de las acusaciones reiteradas de nexos criminales entre la alta cúpula militar y civil con el narcotráfico. Un estado plagado de informantes que detallan la vida y milagros de miles de venezolanos y asegura no saber nada del desastre de la administración de justicia.

Entonces no me jodan. A veces me levanto creyendo que todo es una pesadilla al mejor estilo de Stephen King, pero que la realidad me patea confirmando que no existe tal pesadilla. Nunca estaré de acuerdo con ningún estado criminal donde a fuerza de costumbre ya la gente agradece a los criminales que no los maten o hieran como si el solo hecho de la violencia no fuese ya una ofensa a la vida, donde los hospitales viven en una economía de guerra cuando la nación regala a manos llenas a cuanto presidente le jale bolas al comandante de las legiones salvadoras de la humanidad, otro crimen contra la vida, donde los militares ya no usan el uniforme verde oliva, si no el uniforme verde pimentón por aquello del guiso continuado. La vida desde cualquier ángulo es intocable pero si el mismo estado la lesiona por omisión o por acción ya estamos mal, lo peor es que ya nos estamos acostumbrando como nación a mal vivir, en esta historia de horror de una patria que alguna vez se consideró una sucursal del cielo pero que en estos años se ha transformado en un círculo infernal donde sus guardianes visten de rojo y hasta el diablo se fotografía en misa de cinco con crucifijo y lágrimas.

 Esto fue escrito y publicado hace unos años, estos amigos de los que hablo, hoy día viven felices y tranquilos en otro país, luego de la esta experiencia decidieron emigrar, con tanta "suerte" que mi amigo encontró una vacante, de la misma empresa donde laboraba en Venezuela en ese otro país, su esposa pues dejó un negocio que comenzaba a florecer pues el miedo puede más que las ganas, cosa que seguramente hoy agradecen (la huida claro) pues en el momento que estoy escribiendo esto la moneda no oficial (el dolar) según la métrica proscrita por el gobierno (dolar paralelo) amanecio a mucho más de 400 bolívares por divisa, es decir, el billete de mayor denominación no vale ni siquiera 25 centavos de dolar, mismo que se utiliza para importar todo y que el estado por irresponsable dilapidó en sus idioteces revolucionarias hasta que el petroleo bajó tanto que se desfalcaron las reservas internacionales y por tanto somos los más pobres del planeta o por lo menos del continente para no ponernos aún más trágicos. 
José Ramón Briceño
@jbdiwancomeback
P.D; este amigo que emigró hace un rato, en su cualidad de hermano de escogencia pues nos conocemos hace más de 20 años, me ha permitido usar su cuenta paypal para recibir donativos, si usted, querido lector que vive en otras latitudes quiere donar algo se lo agradeceríamos (mi familia y yo)  enormemente







jueves, mayo 21, 2015

Historias del horror cotidiano (I)


Todos sabemos que hay un gentío yéndose del país, hay muchos (como yo) a quienes la tristeza no les alcanza en estos días, para colmo todo es una porquería, entonces la suma de todas las cosas es un desastre interno (muy personal por cierto)  de dimensiones estrambóticas por decir algo. Hoy hablé con una colega quien está esperando unos meses para irse del país, me contó una de las historias de horror más espantosas que he escuchado de gente conocida alguna, resulta que al marido de esta señora, profesora de Ciencias Sociales de un liceo de Valencia, le robaron su carro hace un par de meses, con golpiza y extorsión incluida , le pedían ciento cincuenta mil bolívares por devolverles el vehículo hurtado, que por cierto costó menos de la mitad hace diez años cuando lo compraron.

La cosa ya estaba fea, se puso peor cuando la misma policía les aconsejo buscar algún recluso de la cárcel de máxima seguridad más cercana y así recuperar el vehículo, coño, LA POLICIA mandando a buscar a un hampón para recuperar lo que ya desde el principio es tuyo, que asco.

En medio de la conmoción por el asunto, la colega se tropezó con un ex alumno quien ahora no anda en muy buenos pasos, este hombre dice tener una deuda de gratitud con la señora y en cuestión de horas encuentra el vehículo y a quienes lo habían robado, sin que la policía hiciera nada al respecto, el final de la historia es que el carro fue “liberado” al sur de la ciudad, donde la policía lo encontró y en teoría lo desvalijó. Lo que sucedió fue que el robo se hizo sin consentimiento ni aprobación del PRAN del penal, por tanto la pareja de ladrones estaba en desventaja por lo cual y debido a la intercesión del mal hechor, la pareja de amigos (mi colega y su marido) recuperaron su carro , pero los que cometieron el robo fueron castigados con una ejecución por parte de su propia gente.

A pesar de lo trágico o sórdido que pueda parecernos esa historia en 100% verídica, mi colega ha vendido hasta las escobas, ya la pareja tiene pasaje comprado y están esperando solamente que llegue el día para irse para nunca jamás volver, lo dejan todo pues un día cualquiera confirmaron que las historias de terror no lo son tanto y que lo que decimos desde la oposición no son exageraciones, años después que se jactaron de tener filiación chavista, ahora saben que la revolución “empoderó” a quienes no eran, por suerte se pueden ir, sin embargo existimos millones que no.

La verdad no creo tener todas las respuestas ni todas las preguntas, lo único que sé, es que de esa  pregunta que nos hacemos todos ya me espanta esbozar la respuesta, sin embargo a pesar de lo dolorosa, no creo que exista otra solución que no implique cosas espantosas , eso de pensar que debemos estar peor para estar mejor, es un axioma que me repito cada mañana antes de salir, que voy pensando mientras camino y desconfió hasta del gato que salta de la pared vecina, del motorizado que viene por la calle, del que se sube en el bus, de quien camina por mi acera y del sonido de los disparos que se oyen en mi barrio por las madrugadas.

Solo por el gusto del exorcismo mental seguiré contando las historias de horror que escuche por ahí, querido lector no crea que estoy haciendo alarde de alarmismos ni de mentiras para que crean que vivo en un el país del espanto, la verdad supera a la ficción y la maldad en Venezuela está desatada, solo espero jamás tener que escribir mi propia historia de horror y que de este trance salgamos ilesos, solamente los que tenemos que salir ilesos para lograr vivir en un sitio de calma y progreso.
José Ramón Briceño, 2015

@jbdiwancomeback

Amigos y política

Algunos amigos me han reclamado pues a su vez tengo amigos que trabajan para el estado, algunos con cargos de cierta responsabilidad pero sin real poder político, la mayoría son gente a quienes trato desde hace varios años, en algunos casos desde antes de que la locura chavista se apoderase del país, de aquellos años en que la izquierda aún tenía el aura de inteligencia que hoy ha perdido.

Me niego a caer en el incómodo momento de dejar de tratar a la gente por sus ideas, aunque para ser sincero en muchos casos he dejado de tratar gente, pero eso es más por su cortedad de ideas que por otra cosa (hace años decidí que el único pendejo que trataría soy yo, de ahí en adelante paso), también es cierto que en este país y en todo el mundo uno debe mantener a los amigos, eso de andar solo por ahí, con un grupito de conocidos que solo son afines a las mismas ideas que yo, que no se discute mucho, donde todos coinciden en las mismas cosas y ni siquiera se esfuerzan por buscar argumentos para desmontar los discursos ajenos sin llegar al insulto, es muy aburrido.

En mi caso tengo una suerte de “pacto de no agresión” con los pocos oficialistas que trato, esos son mis amigos desde hace muchos años y creo que mi deber es mostrarles donde están equivocados, a los que trato sin ser mis amigos del alma, debo admitir que me divierte señalarle sus errores, los del gobierno que defienden y de su idiotez fanática, los hago verse en el espejo de su miseria solo para dejarlos descolocados de forma tal que sientan vergüenza por apoyar todo este circo. Claro, no siempre la cosa sale bien ni siguen siendo amigos, de hecho sé que hay gente que cruza la acera cuando me ve solo por no verse obligados a saludarme pues temen que de hacerme un desaire, alguna barbaridad diré o los dejaré en evidencia sobre algún tema como una suerte de venganza.

Si por casualidad algún amigo oficialista me lee sabe que lo que digo es cierto, además puedo acotar desde mi esquina mi preocupación porque no hagan ningún gesto de asco sobre la situación, tampoco que no se pronuncien sobre la payasada de las instituciones, que nadie levante su voz para señalar la porquería en la que nadamos, algunos sé que no tienen opción, otros pues que por sentirse importantes prefieren ser miserables con chofer, aprovechar sus quince minutos de gloria antes de volver a la piedra de donde salieron pues en un país normal ellos no tendrían oportunidades de nada ya que tampoco estudiaron nada, su empleo se lo deben a su buena memoria por saberse los textos chavistas además de las cuatro máximas de Marx, las mismas de Wikipedia.  Esos panas de verdad, prefiero no decir nada pues saben mi opinión y si no se han dado cuenta me pueden invitar unos tragos y se los explico con amplitud, no las invito yo pues mi sueldo de maestro no da para esos “lujos” de cerveza y conversa, así sea en la puerta de la licorería.

Mi reserva de odios siempre ha estado vacía, no creo en eso de perder el tiempo odiando gente que no sabe ni que existo, claro que resentimiento guardo bastante, esta esquina ha servido por lo menos para imaginar que mucha de la gente que detesto lo sabe, así que puedo odiarlos desde la premisa de que cuando menos saben quien soy y también me detestan, con el añadido de que la inteligencia no les da para mucho, por eso jamás borro los comentarios que hacen en mis post, ellos mismos se encargan de confirmar mi tesis sobre su idiotez.

Quizás soy en extremo idealista, me repugna eso de la segregación por los motivos que fueren, estoy claro que los países son como las familias grandes, no todos se soportan pero hacen el esfuerzo por que así sea y si nos ponemos en el mismo plan de ellos pues fracasaremos ya que repetiremos en el futuro las mismas estupideces de los actuales solo que sin la excusa de ser idiotas, creo firmemente que la inteligencia está de este lado de la historia, los del otro lado (muy pocos de verdad) son gente que después de haber militado desde su infancia en la izquierda se les hace difícil creer que están equivocados, es como si un católico se levantase una mañana y descubra que todo es una farsa, se lo negará hasta que las pruebas lo abrumen o simplemente ignorará todo pues quedarse sin dios ni ideas debe ser algo espantoso.

Amanecerá y veremos, cuando todo esto haga explosión, como sea que explote, nos necesitaremos todos para reconstruirnos como nación, seguirnos odiando de gratis no nos llevará a nada.

José Ramón Briceño, 2015

@jbdiwancomeback