martes, julio 11, 2017

La intelectualidad invisible del siglo XXI

Hace unos días vi en twitter un mensaje donde se criticaba que ahora no hubiese intelectualidad seria hablando en contra del régimen, eso me ha dejado con un amargo gusto por lo certeramente demoledor del reclamo, me consta que en este país hay inteligencia de sobra, también puedo asegurar que en el mundo hay muchísimos exiliados brillantes, unos haciendo historia en sus respectivos empleos pero los más están haciendo tareas que acá, en su país no hicieran. Sé de eminentes cirujanos trabajando en algún McDonald’s  de Miami, profesores de literatura que venden electrodomésticos en un mercado de Bucaramanga, un Doctor en ingeniería de alimentos laborando como asistente de laboratorio en Australia, una ingeniero electricista atendiendo una tienda de ropa en México, un licenciado en filosofía con dos doctorados ganándose el pan como carpintero en París y eso por no hablar de los muchos que tienen peores y mal pagados empleos en todo el mundo pues los venezolanos estamos haciendo historia con este éxodo que ha espantado a tantos para llevar hasta peor vida que la de su país, en labores muy alejadas de su increíbles empleos que solo podrían acceder si vivieran en su sitio de origen del que huyeron debido a tantas cosas que se hace pesado enumerar la letanía de males nacionales, ninguno amable por cierto.

Los de acá, los pocos inteligentes que quedan sueltos están desempleados, mal empleados o subempleados por el mismo estado así que es difícil que pongan su magro ingreso en peligro por vociferar verdades  que  fin de cuentas ya hacen muchos todos los días. La parte que me aterroriza es que no aparezcan algunos outsiders que pateen la mesa de vez en cuando, como existen en todos lados, puedo entender que en 18 años han demolido el país y que muchas de las almas combativas ya se han muerto, los que quedan vivos de aquellas generaciones que hasta los años noventa eran una fuerza interesante resulta que están en depresión severa y continuada por haber sido de izquierda toda su vida solo para descubrir que en estos tiempos que el comunismo es absolutamente letra muerta, quizás hasta estén pensando en suicidarse. Se de muchos que ya no militan en la izquierda, se de otros que a pesar de tener libros publicados, escrito muchas piezas para el teatro que de paso se presentaron y hasta exitosas fueron, ese amigo (ex)chavista lo he visto trabajando como albañil a los 46 años para ganarse la vida, los más afortunados tienen pequeños negocios, venden huevos, trafican en el mercado negro, mal viven de cualquier manera y hasta los que tienen empleos en el sector privado ganan menos que un obrero sin importar mucho sus logros, imagino que en todos los estratos del quehacer artístico nacional andan así , no digo que de capa caída, de seguro están intentando empeñar la fulana capa a ver si así comen un mes completo sin estrés ni medidas estrictas para alargar la vida de la despensa.

Tengo la impresión de que no existen los suficientes intelectuales valientes  ni para hacer un panel de discusión, quizás si pero son tan pocos que les es complicado establecer redes efectivas, lograr acuerdos para escribir un blog de protesta, hacer actos locales donde se exponga en palabras inteligibles sus sugerencias para acomodar alguna cosa en el país y de esas hay millones con posibles soluciones, hacer protesta con su obra en otras partes del mundo, que el mundo sepa que a pesar de que en este país todo es plomo, hambre y mala educación, también hay otro que piensa, razona, expone, propone explica y señala los derroteros del pensamiento nacional, ese silencio causa sordera de lo abrumador.

Desde hace años parece que existen los mismos, no veo caras nuevas, no he leído en ninguna parte propuestas políticas para la refundación de la república, tampoco propuestas de ningún gremio en especial para lograr las cosas que necesitamos como país, mientras más gente participe mayor será el abanico de posibilidades para quien gerencia esas áreas luego del recomienzo, no veo a nadie haciendo propuestas para una ley de educación acorde con nuestros tiempos, las universidades siguen atadas a sus  justas protestas por un sueldo digno sin embargo tampoco han hecho público ningún documento señalando los necesarios cambios curriculares y de funcionamiento que deben tener para estar acordes al siglo XXI, incluyendo una nueva visión del proceso de educación básica creando currículos ajustados a formar ciudadanos inteligentes para cambiar el país y no esta camada de bachilleres que no leen, no saben más que lo muy básico y en algunos casos exhiben una ignorancia tan ofensiva que no puedo pensar más que en un daño continuado que se le ha hecho a esas pobres víctimas de la idiotez socialista quienes en vez de hacer de la escuela ( y el liceo) espacios para el aprendizaje son en realidad guarderías baratas pues ni siquiera tienen la obligación de estudiar para aprobar, en la universidad el asunto cambia, pero eso ha sido la razón para que las matrículas universitarias se hayan reducido en más de un 55% con una tasa inmensa de deserción antes del segundo semestre, es una cosa espantosa eso de que la educación escasee también.

Se de alguna  gente que hasta ha publicado sus propuestas para futuro, me siento orgulloso de haber colaborado en la elaboración de una de ellas y aplaudo de pie a aquel profesor universitario que se trazó esa meta, hay inteligencia trabajando pero son pocos y hablan muy bajito, debe ser el hambre que los tiene doblados en su tristeza. Espero estar equivocado , que en un futuro cercano los gremios ligados a la inteligencia de este país comiencen a salir de la oscuridad, los jóvenes universitarios que pelean en las calles son inteligentes, es verdad , pero los mayores tienen necesariamente más sabiduría que es la que hace falta para empezar a reparar el daño chavista y eso señores es pronto, no debemos permitirnos el lujo de imitar a los del gobierno improvisando desde el principio, volvamos  al planificación calmada a comenzar a razonar de donde sacaríamos dinero para esos proyectos, cuántos y cuáles serían los reclutados, la forma de absorber a todos esos profesionales brillantes que aún quedan acá, convencer a los que se fueron de que vuelvan y en unos años sentirnos orgullosos de haber enderezado el entuerto nacional más funesto de toda nuestra historia hasta llevarnos para el primer mundo, o cuando menos volver a ser gente, no este cumulo de angustias que somos todos los venezolanos.
José Ramón Briceño 2017

@jbdiwancomeback

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