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sábado, abril 07, 2012

El maestro Uslar y su legado

Profecías lógicas
Arturo Uslar Pietri, quien fue un critico de todo el siglo XX, desde Gómez hasta que murió a finales del siglo pasado, también se hizo eco de los cambios ocurridos en Venezuela en la época del boom petrolero en su obra “De una a otra Venezuela”(1949), sin embargo a diferencia de Picón Salas, este no se resistió a la tentación de hacer análisis y hasta proyecciones del mal que nos causa el petróleo como nación, una de sus grandes preocupaciones. También se interesó por el asunto educativo a todo nivel, solicitando desde sus líneas que la universidad como espacio de investigación y las escuelas sean sitios de enseñanza donde se forme en el valor por el trabajo y no con los rudimentos simples que al final no ayudaban a la superación de las familias de la época, tambien le dedica todo un capitulo a los cambios notables en la estructura social de la época. Claro, hablamos de una época muy diferente a la que hoy vivimos, cuando menos en algunos aspectos, sin embargo se sigue manteniendo el nivel de dependencia económico monoproductora, aun los venezolanos seguimos dependiendo para muchas cosas de la renta petrolera que al final, como dice el autor “…cambiamos petróleo por dinero, y ese dinero no lo cambamos por riqueza permanente…” (pag. 29) , esta frase ejemplifica la preocupación de Uslar Pietri por el asunto de la economía petrolera, notándose entre líneas una genuina duda sobre el petróleo como bendición y maldición al país, bendición por la riqueza súbita y gratuita que siempre llena las arcas que hasta su aparición siempre estuvieron e baja y maldición por que esa misma posibilidad no hace que (al parecer) se invierta en otras actividades económicas de largo aliento y que harían del país una mejor nación. En la edición que revisamos aparecida en el año ochenta y nueve, que como recordamos fue un año convulsionado por una vuelta a los días de la inestabilidad política que creíamos olvidados, estuvo signada por un epilogo donde el autor hizo gala de su esclarecido intelecto al establecer paralelismos entre aquello que dijo cincuenta años atrás y lo que sucedía en aquellos días, terminando con un ultimo apartado llamado “La era del parasito feliz” , frase lapidaria con la que el autor nos avisa que debemos ponernos en movimiento y estimular todos las otras posibilidades económicas antes que el petróleo termine por ahogarnos a la mayoría.
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