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domingo, junio 05, 2016

En busca de un mundo perfecto (Capitulo 4)

Hoy domingo prefiero compartir con ustedes un capitulo más de mi novela a fin de lograr que los que vivimos acá olvidemos un poco lo que sucede afuera para comenzar el lunes con ganas de seguir y mis lectores de otras tierras quizás se animen y compren la novela en Amazon, en cualquier caso les dejo un capitulo más para el entretenimiento dominical. 
4

Saludé al padre Ramiro, tocó preguntarle otra vez el nombre completo ya que entre la cruda y la confusión de la mortal grappa no lo recordaba, se llama Ramiro Alzuruaga Montiel, era zuliano de nacimiento, para más señas de un pueblo llamado “El Moján”, de padre Canario y madre maracucha, típico del gentilicio criollo donde todos los medio blanquitos tienen su musiú ahorcado en la genética, tenía nueve hermanos, él era el menor , sus padres lo tuvieron por accidente, en una reconciliación, entre tragos y rezos tan típicos de la feria de la Chinita, por ese traspiés a él le tocó ser criado entre las faldas de su madre, mientras sus hermanos y hermanas trabajaban en la finca paterna entre números y reses, por esa razón terminó sus estudios en un seminario caraqueño

 Debido al tiempo fuera de casa se le había borrado el acento y a decir verdad muy poco visitaba a su familia, pues era un extraño entre tanto bruto con plata, como lo eran sus hermanos y cuñados, su confesor, quien era el único, a parte de su viejo, sabía de sus excesos entre la feligresía femenina le recomendó ese sabático, gracias a la alegría de su padre quien al  constatar la masculinidad de su hijo menor, aceptó correr con los gastos para venirse a Roma, sumando a la cuenta  una suerte de pensión para gastos “extras”,  gracias a la prodigalidad paterna, podía darse el lujo de tener privacidad en vez del alojamiento popular de los curas pobres, donde se alojan los que vienen de Latinoamérica.

Comenzó por preguntarme, ¿de dónde sacaba mis ideas antirreligiosas?, tuve que hacer acopio de toda mi  habilidad pedagógica, en palabras llanas le dije que en el ADN está la respuesta y la otra mitad está en las matemáticas de la física cuántica, no había tal misterio, solamente que la mayoría de los seres humanos eran flojos por comodidad, preferían creer cualquier patraña antes que sentarse a pensar para buscar leer la verdad.

La mayoría de la gente prefiere la calma de las religiones organizadas antes que detenerse a pensar, ni siquiera con la Wikipedia se atrevían a ver, y si por casualidad se tropezaban con la fulana realidad preferían negársela antes que caer en cuenta que la vida no es más que una joda eterna, donde nada es de uno, lo material es pasajero, la vida de verdad la empezamos después de muertos, esa energía que unos llaman alma es por fin liberada y nos transformamos en viajeros del tiempo, por eso es que nadie se devuelve, esos llamados espíritus no son más que jodedores encargados de alertar, asustar o pagar cuentas pendientes del bar interdimensional donde se corren las apuestas “celestiales”, una especie de gran casino de las almas superiores, regentado por un tal Lucifer y administrado por su más cercano competidor, ese si tiene tantos nombres que escoger uno es complicado, pero para que lo entiendas mejor digamos que se llama Yavé o Jehová.

Ramiro, no sin sorpresa, pide un brandy doble, se lo toma de un trago, comenta que él tenía una idea similar, por eso, entre otras cosas y faldas, tenía esa duda que le carcomía las entrañas, cambió de tema pues quería saber más sobre mí.

Comencé contando que había nacido en Maracay, específicamente en Las Delicias, mi familia era de clase media alta, poseían un par de ferreterías que estaban al borde de la quiebra actualmente, pero gracias a la visión comercial de mis hermanos, quienes años atrás habían fundado unos cuantos bares en el interior del estado, les iba bastante bien, es más, uno de mis hermanos, el más calavera, tiene un bar surrealista mezcla de burdel con patio de bolas en otra ciudad, él solo mantenía a flote la cadena de empresas familiares,  al igual que el recién conocido era el menor, pero de cinco hermanos, tres hombres y dos mujeres, sin embargo me dio por estudiar pues la verdad no me agradaba nada la empresa familiar, como desde muy joven estuve trabajando vacación tras vacación en la ferretería ya me asqueaba la cosa, además me gastaba lo que ganaba en libros, las mujeres se me daban fácil pues cuando muchacho era bastante agraciado, esa  condición económica familiar de aquellos años facilitó la cosa de irme a la capital a estudiar, más por escapar del aburrimiento bestial de la casa que por otra cosa, fui bachiller muy joven y debido a las excelentes notas, la universidad fue algo natural antes de la mayoría de edad.

Cursé una licenciatura en tres años en vez de los cinco reglamentarios, conseguí una beca para cursar posgrado en Oxford y a la vuelta  un doctorado en Venezuela, todo eso en tres años, por tanto a los 23 años tenía  un currículo impresionante pero inútil en mi país, tocó ser profesor, con el tiempo pude llegar a ser titular en la universidad más grande y famosa de la capital, hubo quienes aconsejaron  el extranjero para mejores esperanzas, de la universidad donde hice posgrado  ofrecieron cargo y sueldo, pero el amor pudo más que otra cosa, me casé con la mujer que me dio los primeros dos hijos, una niña y un niño en los únicos seis años de feliz matrimonio, hasta que la otrora hermosa hada terminó por ser una bruja que aspiraba la fortuna familiar, de la cual en verdad no me toca nada, en medo de la furia del divorcio me dejó en la calle, sin casa ni ropa, por suerte pude irme una temporada para hacer una especialización en Argentina, allí el amor volvió a torcer el camino.... (continua) 






martes, mayo 31, 2016

Revocatorio y el pànico del #Psuv en #Venezuela



Hace días escribí en mi blog (http//:opinionesdessdeestaesquinadeltercermun.blogspot.com) sobre el revocatorio aquel que se le hizo al galáctico, de cómo firmé dos veces, la primera para solicitarlo y la segunda para reafirmar la intención, como soy un bocón le dije a todo el que me preguntaba lo que había hecho, donde fui a firmar y hasta el día que lo hice, todo eso por supuesto me puso por mucho tiempo en lista negra de los entes oficiales. El medio en que me movía en aquellos años (el cultural por mi oficio de artista) estaba plagado por excomunistas comeflores que se impresionaban porque no comulgaba con sus sueños bobos. 

 Un gran defecto de los comunistas e izquierdosos es que niegan lo que todos saben “el comunismo o socialismo duro al final te van a prohibir lo que te prometen” es decir, hablan de libertad pero siempre y cuando obedezcas sin chistar sus decisiones por muy absurdas que estas sean, entonces todos los pensantes terminan siendo enemigos del pueblo y por tanto criminales, mientras el estado se pinta como una beatifica virgen benevolente. Muchos años después descubrí que jamás estuve en la lista de los firmantes, es decir que en ese lote donde estaba mi firma junto a mi huella dactilar, por partida doble, desapareció por obra y gracia de los funcionarios que decidieron que mi firma no valía, solo para retrasar el impasse de la posibilidad de que el galáctico perdiera.

Hoy día a quince años de aquel revocatorio que perdimos,  aquel que generó una lista de firmantes que funcionó como patente de corso para limpiar las instancias administrativas gubernamentales de todos los posibles opositores, aun en contra de todas las leyes existentes que por supuesto ignoraron todos los integrantes del alto, medio, bajo e ínfimo gobierno pues había mucho dinero y premios por medio, cosa que hoy no hay pero en un país donde 200 dólares son una fortuna cualquier miseria es vista como un gran premio, hasta una bolsa de comida es válida como incentivo para ser lo más arrastrado posible, la supervivencia siempre va a ganar.

Imagino que el miedo a medirse en un referendo revocatorio, va por varias vías, la primera es que las elecciones a diputados las perdieron con un margen tan amplio que por alguna misteriosa razón no pudieron hacer la acostumbrada trampa con sus máquinas trucadas y ahora con la situación más paupérrima dudo mucho que puedan ganar ni siquiera en los estados donde tradicionalmente “triunfaban” con mayorías cada vez más reducidas, en segundo lugar saben que los opositores somos muchos pero la gran mayoría están en el closet bien porque son funcionarios gubernamentales , empleados de oficinas del estado o dependientes de las mismas dadivas que acostumbraban darles pero que ahora suspendidas ya no los quieren pero por egoísmo, miedo o inutilidad no hacen visible su descontento como hacemos muchos, eso los debe tener (a los del gobierno) con los pelos de punta pues no saben a qué atenerse, por último el pánico cerval a perder el poder y terminar presos o muertos a manos de los que vendrán después , ellos saben que la solución comenzará por hacer una razzia profunda, en el poder no hay nadie libre de culpas, sus cuentas bancarias así lo demuestran y las investigaciones de muchas oficinas que combaten el narcotráfico están esperando con los brazos abiertos.

En total vamos para peor, aparte de los muertos a bala o puñal ahora se suman los que se van por no tener medicinas para su curación , la gente con cáncer, hasta la gripe más boba que degenera en infecciones severas deben estar muriendo por falta de medicinas, imagino que en más de una ciudad o pueblo deben de haberse muerto algunos con septicemia por una vulgar muela careada que se infectó y no hubo manera de curar la fulana infección , así los ejemplos deben seguir una larga lista de muertes que en tiempos normales eran absurdas pero ahora para nuestra desgracian son comunes.

Ellos saben que no tienen otro camino que mentir, negar la realidad así les golpee a la cara pues de otra tienen que aceptar su fracaso estrepitoso, además el trabajo de un ministro es defender a capa y espada a su jefe sobre todo en estas administraciones bananeras donde se premia la “fidelidad” con dadivas imposibles para cualquier mortal, eso sí, nunca jamás por ninguna razón debes aceptar que eres una porquería como administrador o gerente, todo lo malo es culpa de otros. 

¿La salida?, todos la sabemos pero también hay varias posibilidades; a) nadie tiene el valor; b)les da grima la sangre; c) la izquierda que conoce tan bien todas las posibilidades de la subversión ha hecho un cerco inviolable; d) somos pendejos pues la guerra contra los barbaros del psuv solo parece estar en las redes sociales y estos también son usadas para que los monos voladores que andan en patrullas pongan preso a todo aquel o aparezca muerto por robarle el celular analógico de hace diez años algún agitador opositor, de tan comunes son los muertos por nimiedades como el robo de celulares que nadie podría saber la diferencia entre el sicariato político o el atraco común  e) no hay plata para organizar nada; f) nadie busca apoyo internacional armado por temor a ser tildados de traidores a la patria cuando en realidad los traidores a la patria le han vendido el alma a cubanos, rusos, chinos y narcotraficantes de todas las nacionalidades.

Como no veo salida posible pues esta gentuza se negará a soltar sus prebendas así sin pelear, matar, sobornar, trampear y hasta quien sabe cuáles extremos llegaran en su afán de seguir siendo los malhechores más poderosos del mundo pues en ninguna parte tanta maldad había dispuesto de inmunidad diplomática, ejércitos, petróleo y un territorio bastante extenso donde hacer lo que les dé la gana sin que nadie les pueda hacer nada, quisiera que mis lectores reflexionaran y recordasen al muy antiimperialista bandera de esta gentuza “Simón Bolívar” quien para poder empezar aquella guerra de la que tanto se enorgullecen los inútiles uniformados de este siglo, debió pedir en préstamo mucho dinero al “IMPERIO INGLES” y luego a los hoy odiados YANKIS para lograr el presupuesto que comprase armas y municiones, también recordemos a los dragones rojos ingleses en la batalla de Carabobo y otras menos famosas.
José Ramón Briceño, 2016
@jbdiwancomeback





lunes, mayo 30, 2016

Pensamientos al borde



La maldad es un hecho absoluto, eso no lo podemos negar. Esta terrible manía  de querer saber la razón de todas las cosas , me provoca largas tendidas de pensamiento sobre todo lo que me rodea, como últimamente la situación no colabora  pues está más loca (políticamente hablando) que nunca, la violencia pareciera crecer de manera directamente proporcional a la pobreza por aquello de la inflación , siempre me lleva una y otra vez a pensar por cual razón esta terrorífica administración aún tiene adeptos de gratis, quienes a pesar de no aspirar a cargos o mantenerlos, todavía se hacen la idea de que importan para algo en eso de las decisiones del gobierno, entonces por alguna extraña razón mi divagación unipersonal caminó instintivamente a pensar en las motivaciones de los demonios.

El infierno ha de ser terrible, los castigos, el calor, el dolor, la oscuridad y el exceso de maldad ahí debe ser una espantosa pena para cualquier alma, por toda la eternidad debe ser peor aún el castigo, como son las cosas en la tierra imagino que en las dependencias extradimensionales seguro sigue existiendo el hábito de sentirse incomodo por las situaciones estresantes, eso a su vez coincidiría con el instinto de conservación, ese que te grita que cualquier otra cosa necesariamente debe ser más divertida y menos dolorosa que quedarte toda la eternidad llevando latigazos, pinchazos de tridentes, insultos  que sumado al calor infernal  es complicado imaginar algo peor.

También creo que el infierno no tiene oficinas de jefe de personal ni avisos online para encontrar empleo de demonio, una vez adentro te tocará defenderte como si entraras en una cárcel venezolana y nunca jamás te hayas peleado ni con tu primo, estás perdido. El paso inicial debe ser buscar a toda costa superar la maldad de tus torturadores, la cota debe ser altísima ya que los demonios a quienes debes impresionar son los más viejos, de esos el más joven tiene alrededor de 20.000 años, quien se sabe de memoria la rutina infernal, como castigo personal la odia en exceso pero  a falta de otra cosa le permite descargar su frustración a todos los seres infernales más abajo que ellos en la escala administrativa del inframundo, nadie estaba a salvo cuando los demonios viejos andan de ronda.

Cada vez que sepa que un demonio antiguo anda cerca, pórtese de lo peor, maltrate por gusto al compañero de celda, golpee al demonio que lo está castigando, hágale las peores cosas que te imagines para lastimar, que si es lo suficientemente fuerte el jefe lo verá, si no lo es también te verá pero para ordenar que le cambien el castigo a uno que se merezca por atentar contra la maldad sacra de los demonios antiguos.

 Una vez que te enroles en la policía local, vas a empezar desde abajo, siempre serás un demonio menor si no sobrepasas  las exigencias de los jefes, en principio lo haces asqueado pero con el paso de los años, estos en siglos y luego en milenios , te irás envileciendo hasta parecer exactamente la idea que de ti tiene el jefe, podrás descollar hasta terminar de sirviente de algún demonio mayor que te protegerá de peores castigos, de la ira del jefe y hasta de los mismos compañeros pues nadie quiere perder demonios realmente útiles, en el ejército policial infernal (quien administra todo el funcionamiento operativo de la dimensión) como ente regulador de todos los hechos sucedidos y por suceder en el infierno deben proceder por sobre todas las cosas a cuidar a su gente, las bajas por la eterna pelea con Dios son muchas aunque a decir verdad cada vez son menos frecuentes las batallas con los celestiales, han ido desapareciendo, aunque aparentemente el infierno vaya ganando la seguridad es primero, mejor que digas que sobran demonios a que falten.

Si haces bien tu trabajo iras escalando posiciones que te has ganado a pulso durante milenios, siempre más fuerte, más violento, obediente, entregado al trabajo, conocerás tanto a tu jefe que solo vivirás para él, nada es más importante a menos que el jefe de tu jefe quiera hablarte, en ese caso debes obedecer sin dudar, pestañear, pensar no preguntar, ejecutas la orden, tranquilo para cuando el jefe de tu jefe infernal se entere de tu existencia ya eres uno más de la burocracia, tu trabajo te dirá como vivir, el odio a lo celestial te manará por los poros, produciendo un odio feroz que te hará el más vil. Viéndolo todo desde esa perspectiva tiene sentido la maldad absoluta de lo que representa el infierno y de cómo los demonios aprenden esa genuina forma de maldad  que infecta todo lo que toca con su pestilencia, más que maldad es una consecuencia de su forma de vivir (a falta de otro adjetivo) donde lo malvado es tan común que se hace la norma.

Volviendo al asunto de los pro oficialistas es casi que tragicómica la cantidad de tesis de significado que conlleven a explicar el porqué de mi divagación entre la política venezolana y la jerarquía demoniaca, la primera conclusión es que vivimos en el infierno, bueno ya eso lo sabemos por la manera en que nos toca sentir el país en estos tiempos difíciles, en segundo lugar que la maldad y la ridiculez de todo el entramado gubernamental no tiene más cabida que como una burla inmensa a la cordura de todos los que vivimos atrapados en esta dimensión como castigo de bono para que nadie se quede sin sufrir un poco más de lo que le toca, democráticamente uniforme como corresponde a cualquier sátira cruel usada para hacer castigos que eleven la calidad del sufrimiento post mortal.

Si pensamos un poco el la situación gubernamental pudiéramos pensar que Venezuela cayó en algún bache interdimensional cuyo rebote permitió que varios demonios menores escaparon de sus jefes y se instalaron en el gobierno , secretamente hay una lucha subrepticia entre las filas demoniacas que deben de pelear en tres frentes, el que se hicieron al escapar de sus superiores quienes no están nada contentos con su actuación, el de los que pelean de manera (ocasional ahora) regular por el control de las almas de los humanes quienes podríamos calificar como “los buenos” y el trabajo diario de mantener a medio flote el medio orden dentro del caos que les permita ofrecer mayor cantidad de almas preparadas para mantener los ejércitos del jefe máximo quien de seguro les mostrara la extraña indulgencia del diablo que jamás bajo ningún concepto hará nada que te agrade ni que te sirva.

El infierno no está exento de crisis, ellos también saben que si los demonios menores se unen pueden hasta hacer un pacto con dios, lo que pasa es que son tan brutos que no se han dado cuenta que la bondad necesita de la maldad para poder existir, cielo sin infierno no tiene  sentido pues nadie sabría entonces donde están los limites, nadie se cuidaría de sufrir y quizás la raza humana (esta que se cree tan importante aun sabiendo que somos casi menos que nada en la vastedad universal) sería poco menos que un sofá muy inteligente pero sin emociones pues sin concepto de maldad tampoco existirían las transgresiones y sin estas la rebeldía, por tanto que aburrimiento de planeta. Definitivamente los demonios son muy poco inteligentes.

Cualquier parecido entre mi ficción satánica y la realidad pagana es tan similar que la coincidencia no cabe, mientras tanto sabemos que los muertos con más responsabilidad en las altas esferas bien pueden ser demonios menores caídos en desgracia que viajan por el agujero negro que los dejará justo en el centro del olvido histórico como venganza del tiempo por haber contaminado con su maldad una tierra que antes fue otra cosa, un país.
José Ramón Briceño, 2016
@jbdiwancomeback