Hoy
había escrito un artículo donde me quejaba de la situación del país,
ciertamente es horrorosa, pero luego de pensarlo bien he decidido no publicarlo
ya que si gente más importante que yo se queja y nadie le hace caso, ¿Qué sentido
tiene que este cero a la izquierda se queje?. Como para liberar de mi sistema
mental, voy a exponer una solución que si bien la he anunciado otras veces,
creo que toca igualmente remarcarla, quien quita y esta vez me haga caso algún político
serio, que ha de haber en alguna parte.
Ciertamente
el gobierno tiene cercados todos los poderes, las armas están todas en su
poder, el hampa también, las fuerzas del orden mejor ni hablamos de ellas,
hasta han invertido en premios internacionales totalmente desmerecidos, las
elecciones apestan a fraude. Entonces, no tenemos salida, hay que hacer “nuevas”
propuestas que nos empujen a una solución a mediano plazo.
Una
de las que se me ocurren es la de dividir el país en dos grandes partes, la del
progreso, donde moraremos los que no queremos al socialismo y la otra de estos
bestias, donde puedan hacer las cosas como les venga en gana y los creyentes
terminen de joderse solos, sin oposición ni quejas.
¿Cuál
sería ese lado?, eso lo discutimos luego, pero del lado que sea existe la infraestructura
educativa, económica, de salud, comunicaciones lo suficientemente establecida
como para fortalecerla hasta hacerla florecer, solo tenemos que tener ganas y
convocar gente que realmente sabe, además claro de tener el guaramo necesario
para poder asumir tal responsabilidad, ¿los símbolos?, ¿el arraigo?, ¿la
historia? , eso no importa, todo eso carece de valor cuando el hambre y las
balas hablan, dejémonos de pendejadas sensibleras, ciertamente hay mucha
historia encerrada en nuestras calles, mucho sentimiento, sin embargo con tanto
muerto a diario eso no se disfruta, los mismos monstruos del estado se han
encargado de deformar nuestra historia hasta hacerla irreconocible, la cultura
clama un espacio pues no la dejan respirar, la educación se ha vuelto un
adefesio, la ignorancia es al parecer política de estado, ¿entonces? ¿Qué perdemos?
Al final no perdemos nada, Bolívar murió hace siglos y su memoria igual la
podemos honrar en Cumaná como en Maracaibo, igual es el sentimiento, por mí que
se traguen el panteón nacional.
Ejemplos
de la funcionalidad de ese trato sobran, desde la conflictiva India de mediados
del siglo pasado, la Alemania de pos guerra, Corea y otros más que no recuerdo,
sin embargo en todos los casos el lado comunista es de los pobres y el otro es quien progresa.
El
trabajo sería verdaderamente rudo, la separación siempre es dolorosa, sin
embargo lo será menos que salir en avión para ser los eternos extranjeros que
empiezan de cero en cualquier parte sin que vida y obra importen mucho. Podríamos
ser lo que siempre fuimos, un país donde la pobreza era un asunto relativo,
donde el estudio sea sinónimo de progreso, donde la investigación acumule créditos
y posibles ganancias, sin el escandaloso control de cambio, con el futuro
entrando todos los días por todas las vías y no este vertiginoso escape, la
salud pues podría ser un espacio tan normal que nadie le pondría mayor
atención, con gente capaz y honesta al frente de todas las instituciones del
estado, en fin, una reorganización profunda, desde cero.
Como
ya sabemos las leyes que funcionan y las que no, se podría hacer un hibrido
entre la constitución actual y la difunta, abrir un poco más el compás para
unirnos a la modernidad global, inventarnos una moneda nueva o dolarizar,
ofrecer seguridad jurídica para el desarrollo de la economía y transformarnos
en otro monstruo económico, total, países más pequeños son más fuertes, han
logrado más que nosotros en el mismo periodo histórico, nosotros podemos solo
si expulsamos la plaga comunista, derogamos la derecha ultrosa integrando la pluralidad de ideas que permite
que nadie se erija como mandamás nunca jamás, por supuesto incluyendo un par de
reformas, cero reelección de ningún cargo de elección e impulsar los
contrapesos que confiere las oposiciones en un país decente.
José
Ramón Briceño, 2015
@jbdiwancomeback
Excelente, totalmente de acuerdo...yo estaría del lado correcto de la historia
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